Ayuso desenmascara a Pedro Sánchez

En una entrevista a OKDIARIO, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, pasa a revista a los aspectos más relevantes de la situación nacional incidiendo de manera reiterada en el riesgo institucional que a su modo provoca el Gobierno de Pedro Sánchez, al que llega a calificar de «carcoma». No cabe duda, a tenor de sus respuestas, de que la jefa del Gobierno madrileño está hondamente preocupada por la deriva de un Ejecutivo que, como asegura, tiene como hoja de ruta «amnistiar a los suyos y perseguir a los jueces». Es una acusación gravísima, pero que responde al contexto de una situación extraordinaria.
Isabel Díaz Ayuso es un animal político con una capacidad natural para conectar con esos sectores de la sociedad española concernidos con la deriva de un país que vive desde hace tiempo instalado en una crisis de valores constitucionales palmaria, y sometido a la estrategia de un autócrata que ha hecho de su supervivencia política su única razón de ser.
El hecho de que Ayuso haya cautivado por su certeza y clarividencia a la hora de desenmascarar a Pedro Sánchez la ha convertido en un elemento a batir por el socialcomunismo. Pero eso, obviamente, implica un desgaste personal, pues no en vano el Gobierno la ha colocado en el centro de su diana.
En cualquier caso, la reflexión que cabe hacerse es hasta dónde habría llegado Sánchez si no existieran políticas como Isabel Díaz Ayuso. Porque, más allá de la exitosa gestión que está llevando a cabo en la Comunidad de Madrid, su labor de martillo de Pedro Sánchez tiene la virtualidad no sólo de convertirse en referente de millones de madrileños, sino de obligar al autócrata presidente del Gobierno a valorar permanentemente cómo hacer frente a Ayuso, ante la evidencia de que hasta ahora, cada vez que se ha quitado la careta y pasado al ataque, ha salido trasquilado. Y eso, en los tiempos que corren, es para Ayuso y millones de españoles un triunfo democrático.