Opinión

¿Y ahora, qué?

La Fiscalía de Madrid ha archivado la denuncia de dos ex empleadas de Julio Iglesias por abuso sexual, ya que, legalmente, se declara incompetente dado que los presuntos hechos no sucedieron en España. Parece ser que las denunciantes han manifestado (¿ellas o sus representantes, la asociación Women’s Link Worlwide?) que seguirán con la denuncia donde presumiblemente se produjeron los hechos, en la República Dominicana, donde, por cierto, esa asociación no está registrada. De momento.

El daño a nivel personal y profesional perpetrado a Julio es ya incalculable porque, dada su enorme popularidad a nivel mundial, la primera noticia corrió como la pólvora. En cambio, la segura absolución no correrá la misma suerte porque hay interesados a los que no interesan (v.l.r.) según qué noticias. Y cuando hablo de interesados me refiero al feminismo radical y al mundo woke y todos sus acólitos y voceros, entre los que se encuentran la mayor parte de los medios escritos y visuales de casi todo el mundo. Tienen controlado el relato omnipresente, de que la mujer es siempre inocente y el hombre culpable de antemano sin esperar a zarandajas legales ni cosas así que son rebatidas furiosamente si no se ajustan a su ideología. El hecho de que el 90% o más de los medios y tertulianos (y tertulianas, claro) se declarase a priori a favor de las denunciantes, sin cuestionar si su denuncia era falsa, es sospechoso. En un directo comenté: «Yo creo que las mujeres no mienten, ¿pero todas?».

He proclamado reiteradamente en todas mis apariciones en los medios la inocencia de Julio. No porque sea mi amigo, sino porque lo conozco y que jamás en la vida ha practicado lo que la denuncia contempla.

Ahora añado que esa denuncia es un relato-chapuza, lo haya hecho quien lo haya hecho, aunque se llame periodista. No se puede armar tal bodrio si no es con una mente enfermiza, ya que he leído algunas cosas que, en absoluto, se compadecen con la vida que conozco de Julio, con el que trabajé en 10 álbumes y conviví en su entorno durante 18 años y más: le conozco tanto como él se conoce a sí mismo.

Cosas peregrinas como que Julio las emborrachaba con tequila. ¡Pero si Julio jamás ha tenido ningún licor, ni para las visitas! Eso sí, tiene una bodega de vinos absolutamente envidiable. O que hayan adjetivado su casa (gracias, TVE), como «la casa de los horrores» cuando es una mansión normal, elegante, y un zoo de perros y gatos, además de multitud de empleados. Déjenme darle algunas ideas para ampliar la denuncia. Sigue fake: «Esas mujeres estaban sin duda amordazadas y encadenadas en una mazmorra, sin luz ni casi comida, esperando a su depredador…».  ¡Venga ya! Y no quiero entrar en los detalles escatológicos que ensucian el artículo y la denuncia del ya famoso, aunque desconocido periodista, cuya investigación de tres años se podría escribir tranquilamente en una tarde con mala uva y en el peor de los casos cobrando por ello.

Cedida por Ramón Arcusa. Derechos reservados

Por otro lado, existe una contradictoria evidencia sobre Julio. Si, como dicen, estuvo con 3.000 mujeres (¿por qué no 4.000?) durante 50 años de carrera, ¿cómo no han saltado ya miles de denuncias contra él? Contesto: porque nunca hubo razones para ello.

El Julio que yo conozco, que no es perfecto, siempre tuvo un trato exquisito con las mujeres que entraron en su vida. Siempre las trató con respeto. A sus novias conocidas y a otras cientos, miles, que se acercaron a él con admiración y que, sin duda, soñaban no sólo con sus canciones, sino con algo más del cantante.

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Como, en mi opinión y en la de muchos abogados y abogadas (como Helena Echeverri y Matilde Izquierdo de HM&A que, desinteresadamente, lo han apreciado así), esto no tiene recorrido, lo importante ahora (esas mujeres fueron sin duda engañadas por alguien) es que Julio vaya a por todas para desenmascarar, cueste lo que cueste, al inductor o inductores, y le(s) haga pagar con cárcel por incitar a esas personas a denunciarle falsamente. Por otro lado, se cuenta que, tanto la asociación Women’s Link Worlwide como el medio de comunicación eldiario.es, han sido financiados por el magnate George Soros, que está metido en todos los saraos progres.

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Finalmente, y para que no nos acusen de misóginos –que lo harán, vaya si lo harán– por defender en este caso una verdad, manifiesto mi profunda admiración y respeto por la mujer, a la que hemos cantado en decenas, centenares de canciones. Ellas han sido nuestro faro, nuestro destino, nuestra inspiración, hemos soñado con ellas y por ellas hemos sido capaces de ir al fin del mundo. Son nuestras madres, hermanas, hijas y amigas. Sigamos así, por favor, y denunciemos de una vez a aquellos y aquellas que pretenden enfrentarnos.

(*) Ramón Arcusa es cantante, compositor, productor musical, amigo y letrista de Julio Iglesias e integrante del Dúo Dinámico.