Importaciones de naranjas

La entrada de naranjas de Egipto con fitosanitarios prohibidos alarma a los agricultores valencianos

Italia intercepta el primer cargamento de 2026 con niveles que superan hasta 21 veces el límite legal

Los productores denuncian que Egipto acumula 672 alertas en cinco años por incumplir las normativas

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

Las naranjas procedentes de Egipto con residuos prohibidos encienden las alarmas entre los agricultores españoles en plena campaña citrícola. La red de alerta rápida de la Unión Europea para alimentos y piensos (RASFF) ha detectado los primeros lotes de 2026 con sustancias fitosanitarias vetadas en Europa.

La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) denuncia que un cargamento de naranjas egipcias fue interceptado en Italia con 0,21 mg/kg de Chlorpropham, un herbicida prohibido en la UE desde 2019 que supera hasta 21 veces el límite máximo permitido.

El caso no representa un episodio aislado según los datos recopilados por la organización agraria. En lo que llevamos de 2026, las frutas y hortalizas procedentes de Egipto ya acumulan siete incumplimientos notificados por el sistema europeo de alertas (Rasff). Durante 2025, el país africano registró 131 interceptaciones, de las cuales 83 correspondieron a frutas y hortalizas y 26 específicamente a cítricos. El récord histórico se alcanzó en 2024 con 180 detecciones en los puertos de entrada europeos.

Sustancias vetadas desde hace décadas

Los agricultores señalan las materias activas detectadas en naranjas y otros productos hortofrutícolas de Egipto que incluyen insecticidas y herbicidas prohibidos desde hace más de dos décadas. Entre ellos figuran el Clorfenapir (vetado en 2001), el Phentoate (2002), el profenofos (2002), el Diazinon (2007), el dimetoato (2019), el Clorpirifos (2020) y el Flumetralin (2025).

Los agricultores europeos no pueden utilizar estas sustancias bajo ninguna circunstancia, mientras que los productos importados de terceros países llegan con residuos de compuestos prohibidos que ponen en riesgo la seguridad alimentaria.

El balance de los últimos cinco años sitúa a Egipto como uno de los principales infractores con 672 detecciones totales en los controles fronterizos. Esta cifra evidencia un patrón continuado de incumplimientos que genera una competencia desleal para los productores valencianos, sometidos a normativas mucho más exigentes tanto en el uso de fitosanitarios como en los controles de producción.

Los estándares europeos obligan a los agricultores locales a asumir mayores costes productivos, mientras las importaciones egipcias entran con menor nivel de control, según denuncia la asociación.

Llamamiento a consumidores y distribución

El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, asegura que Egipto viene incumpliendo sistemáticamente las normas de seguridad alimentaria y pone en riesgo la salud de los consumidores europeos. El dirigente agrario apela a los operadores comerciales, importadores y cadenas de distribución para que den prioridad a los cítricos cultivados en la UE con estándares más exigentes que los frutos de países terceros.

Aguado insta a las empresas a aplicar la responsabilidad social corporativa que proclaman y apostar ante sus clientes por la frescura, la seguridad alimentaria y la sostenibilidad.

Los consumidores también reciben un mensaje directo desde el sector productor. Aguado pide comprar los cítricos españoles que garantizan la máxima salud y respeto al medioambiente, a diferencia de Egipto y otros países no comunitarios. Los agricultores españoles señalan el ejemplo de Francia e Italia, donde los consumidores priorizan la producción nacional y sólo compran importaciones cuando se agota la oferta local.

La asociación insta a los consumidores a «comprar los cítricos de aquí que, a diferencia de Egipto y otros países no comunitarios, sí garantizan la máxima salud y respeto al medioambiente». (Foto: AVA-ASAJA).

Bruselas en el punto de mira

El dirigente agrario subraya que los enemigos del campo están en Bruselas, que abre las puertas de Europa a importaciones en condiciones de competencia desleal.

La reciente reducción de los controles de inspección a las naranjas egipcias del 20% al 10% ha generado indignación entre los productores valencianos, especialmente cuando los datos demuestran que las interceptaciones apenas han descendido. La Comisión Europea argumentó que los controles mostraban mejora en el cumplimiento, pero las cifras de 2025 y 2026 contradicen esta valoración oficial.

Aplicar controles y sanciones

Los agricultores, a raiz de esta denuncia por las importaciones de naranjas de Egipto, reclaman que Bruselas transforme las buenas palabras en hechos, aplicando los controles y las sanciones anunciadas. Las organizaciones agrarias proponen incrementar al 50% el control físico de las frutas procedentes de países con mayor número de interceptaciones y ampliar el período de estas medidas a 12 meses.

Si durante ese tiempo se observa un incremento del 5% en las alertas de algún producto, plantean el cierre temporal de las importaciones de esos países terceros que no cumplen los estándares europeos de seguridad alimentaria.