Naturaleza
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Revolución sin precedentes en Pakistán: ha logrado plantar 10 billones de árboles en 3 años para reforestar sus bosques

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Los árboles son clave en la lucha contra el cambio climático, pero en Pakistán cumplen una función más importante, sostener el territorio. El país sufre algunos de los peores efectos del cambio climático, aunque apenas genera emisiones contaminantes.

Por ello, el Gobierno lanzó un programa masivo de reforestación para frenar ese deterioro. La iniciativa busca cambiar el equilibrio ambiental y, al mismo tiempo, sostener economías rurales muy frágiles.

Pakistán ha logrado plantar 10 billones de árboles en 3 años para reforestar sus bosques

Pakistán impulsó uno de los mayores proyectos de reforestación del mundo y fijó como meta plantar 10.000 millones de árboles en pocos años. El programa, conocido como Ten Billion Tree Tsunami Programme, arrancó tras una primera fase previa en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa.

Allí, las autoridades lograron regenerar mil millones de árboles antes de 2021, combinando plantaciones nuevas con protección de zonas degradadas. Esa experiencia sirvió como base para ampliar el plan a escala nacional.

El Gobierno fijó un objetivo intermedio de 3.200 millones de árboles en la primera fase del programa ampliado. Para 2026, la iniciativa se ha integrado bajo el paraguas de «Green Pakistan», que mantiene la meta final aunque ha abierto auditorías para comprobar cuántos árboles siguen vivos. La supervivencia real de las plantaciones se ha convertido en el principal punto de control.

El impacto social también ha sido notable, las autoridades estiman que el programa ha generado más de dos millones de empleos verdes, sobre todo en viveros, vigilancia forestal y trabajos rurales. Muchos de esos puestos han ido a jóvenes sin acceso a empleo estable.

Más allá de las cifras, el proyecto responde a una urgencia estructural. Pakistán apenas cuenta con un 5% de superficie forestal, muy por debajo de la media mundial. Sin una intervención directa, el avance de la desertificación y las olas de calor amenaza tanto la agricultura como el acceso al agua.

El impacto real del programa de reforestación en Pakistán

Los primeros análisis independientes confirman que el programa ha aumentado la cobertura forestal, pero dibujan un impacto ambiental más moderado en el corto plazo. Un estudio basado en datos satelitales detecta un incremento neto de unos 300 kilómetros cuadrados de masa forestal en las zonas intervenidas hasta 2020.

Ese aumento se explica en parte por la regeneración natural. El proyecto no se limitó a plantar árboles, también cerró áreas al pastoreo y reforzó la vigilancia para permitir que el bosque se recupere por sí solo. Esa estrategia redujo la deforestación en zonas donde ya existía presión previa.

Los efectos sobre el clima local, sin embargo, resultan más discretos. Los investigadores han observado un ligero aumento de las precipitaciones en áreas con mayor densidad de intervención, en torno a un 0,5% y un 0,8% en algunos periodos. No han detectado cambios claros en las temperaturas ni resultados concluyentes sobre la calidad del aire.

Estos datos no invalidan el programa, pero sí rebajan las expectativas inmediatas. Los expertos recuerdan que los beneficios climáticos de los bosques requieren tiempo. Los árboles necesitan años para alcanzar un tamaño que influya de forma significativa en el entorno.

El diseño del proyecto también condiciona sus resultados. Los ecólogos advierten de que una reforestación mal planificada puede agotar recursos hídricos o desplazar actividades agrícolas. En Pakistán, las autoridades han intentado priorizar especies adaptadas a cada ecosistema, desde coníferas en zonas montañosas hasta variedades resistentes a la sequía en llanuras.