La revolución agrícola ha llegado: EE.UU. crea un robot que mide el nivel de humedad de cada árbol individualmente
Los científicos han puesto la IA al servicio de la agricultura, pero hay tareas como el riego que parecen imposibles de individualizar. Y eso es un problema porque no todos los árboles viven en las mismas condiciones, ya que el suelo cambia mucho de un punto a otro. Curiosamente un robot podría ser la solución.
Aunque parece de ciencia ficción, un equipo de la Universidad de California en Riverside, en Estados Unidos (EE.UU.) ha inventado un sistema robótico capaz de recorrer el huerto y elaborar mapas de humedad árbol por árbol.
El objetivo del invento es ajustar mejor el riego en un contexto marcado por la sequía y la escasez de agua. De momento, el trabajo se ha publicado en la revista especializada Computers and Electronics in Agriculture.
Científicos de EE.UU. crean un robot que mide la humedad árbol por árbol
La base del avance está en sustituir las estimaciones generales por una lectura mucho más precisa del terreno. Ahora mismo los agricultores trabajan con unos pocos sensores enterrados que sólo ofrecen información del punto exacto en el que están instalados.
El nuevo sistema cambia ese enfoque. Un robot terrestre se desplaza entre las filas del huerto y mide una propiedad del suelo llamada conductividad eléctrica aparente.
Con esas lecturas, los investigadores pueden construir un mapa detallado de cómo se distribuye el agua en toda la parcela. Lo mejor es que el resultado final es una imagen de la humedad de cada árbol.
Es decir, permite saber qué zonas tienen más agua, cuáles están más secas y dónde conviene corregir el riego en lugar de tratar toda la explotación como si fuera homogénea.
Cómo funciona el sistema de riego de precisión de la Universidad de California
El robot incorpora un sensor de inducción electromagnética y combina sus mediciones con datos geográficos de posición. Eso sí, no sólo muestra la humedad.
El motivo por el que han tomado esta decisión es que también puede verse afectada por factores como la salinidad o la proporción de arcilla del suelo. Por eso el sistema no se limita a medir, también interpreta.
Para transformar esas lecturas en una estimación real del contenido de agua, el equipo cruza la información del robot con mediciones directas de humedad recogidas en el campo.
A partir de esa combinación, genera un modelo estadístico capaz de predecir el contenido volumétrico de agua en el conjunto del huerto.
Por qué el robot agrícola puede cambiar la gestión del agua en los cultivos de EE.UU.
La utilidad práctica del sistema va más allá del dato técnico. El grupo investigador parte de que no siempre regar más significa regar mejor. De hecho, el exceso de agua puede ser tan problemático como la falta.
Cuando un árbol recibe menos agua de la necesaria, se debilita y queda más expuesto a plagas o enfermedades. Pero si recibe demasiada, el suelo puede saturarse y las raíces pierden oxígeno porque los poros se llenan de agua en lugar de aire.
Además, el riego excesivo tiene un coste añadido en zonas con sequía recurrente como California.
Bombear y distribuir agua cuesta dinero, y el agua sobrante puede arrastrar nutrientes hacia los acuíferos. Por eso este sistema apunta a una agricultura de precisión en la que cada árbol reciba solo lo que necesita.