Los pescadores gallegos están de enhorabuena: investigadores usan la tecnología para mejorar la pesca de bonito
La pesca del bonito, una de las actividades más emblemáticas del norte de España, encara una nueva etapa marcada por la innovación tecnológica.
Durante décadas ha sido un oficio profundamente ligado a la tradición, pero comienza a transformarse gracias a la colaboración entre centros de investigación y el propio sector pesquero.
Galicia, referente en esta actividad, se sitúa así en el epicentro de un cambio que busca combinar rentabilidad, sostenibilidad y mejores condiciones laborales para los marineros.
La pesca del bonito en Galicia se moderniza con tecnología e innovación sostenible
El motor de esta transformación es el proyecto TICS-Bonito, una iniciativa que une a la Universidad de Vigo con el centro tecnológico Leartiker. El objetivo es claro: digitalizar y optimizar la pesca del bonito sin perder su carácter artesanal.
El proyecto está financiado con unos 300.000 euros y forma parte del programa Pleamar, impulsado por la Fundación para la Biodiversidad del Ministerio de Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y cofinanciado por el Fondo Europeo Marítimo de Pesca y Acuicultura (FEMPA).
Los investigadores trabajan en estrecha colaboración con cofradías y armadores para garantizar que las soluciones desarrolladas sean aplicables en condiciones reales. Esta conexión directa con el sector permite ajustar cada avance a las necesidades diarias de la flota.
Tecnología para la pesca del bonito: así mejora el trabajo de los pescadores gallegos
Uno de los grandes retos de la pesca del bonito es el esfuerzo físico que exige. La modalidad de pesca costera se realiza con cañas de entre cinco y seis metros, sin carrete, lo que obliga a los marineros a jornadas especialmente duras.
Para responder a esta problemática, el grupo de investigación de Ingeniería Eficiente y Digital (En.Edi) de la Universidad de Vigo ha desarrollado prototipos de cañas inteligentes equipadas con carretes automáticos. Estos dispositivos permiten detectar la picada y facilitar el izado de las capturas, reduciendo significativamente el desgaste físico.
Además, los sistemas están diseñados para funcionar de forma colaborativa y monitorizarse desde el puesto de mando, lo que introduce un componente de digitalización inédito en este tipo de pesca artesanal.
Las primeras pruebas, realizadas en el puerto de Getaria el pasado mes de febrero, han ofrecido resultados positivos. Está previsto que durante la campaña de junio se lleven a cabo ensayos en condiciones reales, lo que marcará un paso decisivo hacia su implantación.
Pesca sostenible del bonito: innovación para proteger los océanos y mejorar las capturas
El proyecto no solo se centra en mejorar la eficiencia, sino también en reducir el impacto ambiental de la actividad pesquera. Uno de los problemas más relevantes es el uso de Dispositivos de Concentración de Peces (DCP), estructuras que a menudo están fabricadas con plásticos persistentes y que pueden dañar los ecosistemas marinos.
La solución planteada por Leartiker pasa por el desarrollo de DCP biodegradables. Estos dispositivos, además de ser más respetuosos con el medio ambiente, incorporan sensores que permiten monitorizar su uso y actividad.
Según detalla el programa Pleamar, estos nuevos sistemas están diseñados para descomponerse de forma natural al final de su vida útil, evitando la acumulación de residuos en el mar.
Este enfoque no solo protege especies vulnerables, como las tortugas, sino que también contribuye a garantizar la regeneración de los caladeros.