Nueva York desata la indignación: retiran el techo de una torre de agua en Manhattan donde anidaba una familia de lechuzas
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Las autoridades han retirado el nido de una familia de lechuzas comunes del tejado de una torre de agua situada en el Upper West Side de Manhattan, en Nueva York, una decisión que ha provocado una gran indignación entre los vecinos. Estas lechuzas llegaron hace varias semanas a la zona, y pronto despertaron una enorme expectación; numerosos curiosos empezaron a acercarse a la torre de agua para observarlas, entre ellos fotógrafos especializados en naturaleza. Se cree que podría tratarse del primer caso documentado de lechuzas comunes criando en Manhattan en la historia moderna. Jessica Wilson, directora ejecutiva de NYC Bird Alliance, explicó que vio a un polluelo de lechuza común sobre el tejado de un edificio cercano durante el día, algo que no debería ocurrir, ya que son aves de hábitos nocturnos. «Había sido perturbado en su nido. No vimos más polluelos», comentó.
Por su parte, el senador estatal Erik Bottcher, se mostró muy enfadado en una publicación en redes sociales: «me indignan los informes que indican que las obras de construcción de una torre de agua en el Upper West Side destruyeron parte de la estructura que albergaba el primer nido de lechuza común de Manhattan, poniendo potencialmente en peligro a una pareja de lechuzas y sus crías. Los nidos de aves migratorias activos están protegidos por leyes estatales y federales».
Indignación por la retirada de un nido de lechuzas
El hallazgo se produjo gracias a una vecina del barrio. Elisabeth Williams, residente en el Upper West Side, informó a un medio de comunicación local a principios de octubre de que tanto ella como su marido habían observado varias lechuzas en un depósito de agua instalado en la parte superior de un edificio de la calle West 75, muy cerca de Central Park West. «Los residentes de la manzana aledaña comenzaron a oír ruidos fuertes por la noche, chirridos estridentes y ásperos. Eso les alertó de que algo estaba sucediendo», dijo el observador de aves David Barrett, en declaraciones a CBS News.
Las semanas posteriores se compartieron numerosas fotografías de las aves, que poco a poco se convirtieron en parte del paisaje urbano. En las imágenes se pueden apreciar las lechuzas posadas en las barandillas situadas junto a la entrada de una vivienda, sobre los tejados de los edificios e incluso entre las estructuras metálicas que sobresalen de algunas fachadas. De acuerdo con el Departamento de Parques y Recreación de Nueva York, observar estas aves en los parques de la ciudad es algo muy poco habitual. La metrópoli se encuentra en el extremo norte del área de distribución de esta especie y, según el Departamento de Conservación Ambiental del estado, su población ha experimentado un descenso «a un ritmo alarmante» en los últimos años.
Sin embargo, el jueves 29 de octubre, varios trabajadores empezaron a desmontar parte de la estructura que había servido de refugio a las lechuzas. Las imágenes emitidas por CBS New York mostraron a los operarios realizando labores sobre el depósito de agua, cuyo techo ya había sido retirado. La actuación despertó preocupación entre los vecinos, ya que, aunque los polluelos habían empezado a volar, todavía necesitaban a sus progenitores para alimentarse y sobrevivir.
Tras recibir las primeras denuncias, agentes del Departamento de Conservación Ambiental del Estado de Nueva York (DEC) se desplazaron hasta el edificio y ordenaron detener las obras mientras analizaban lo ocurrido. Sin embargo, el viernes 30 de octubre, varios vecinos alertaron de que los trabajadores habían vuelto al lugar. La situación terminó movilizando también a representantes políticos. El senador estatal Erik Bottcher y el presidente del distrito de Manhattan, Brad Hoylman-Sigal, acudieron personalmente al inmueble.
La principal preocupación de los expertos es que los polluelos terminen alejándose de la zona antes de haber desarrollado las habilidades necesarias para cazar por sí mismos. Aunque ya pueden volar, todavía dependen de sus progenitores para conseguir alimento y necesitarán esa ayuda durante varias semanas más. «Nos preocupa que estos polluelos de lechuza común quizá no sobrevivan», afirman los expertos.
Las cinco crías fueron observadas juntas la noche del jueves 29 de octubre, después de que comenzaran los trabajos en el depósito. A pesar de la retirada d de parte de la estructura, volvieron a sus alrededores para alimentarse. Bruce Yolton, fotógrafo especializado en fauna urbana que seguía la evolución de esta familia de lechuzas desde principios de octubre, también consiguió documentar a las aves esa noche.
En una actualización publicada el sábado 31 de octubre, explicó que durante la noche anterior había detectado menos movimiento alrededor del depósito. Ante esta situación, planteó la posibilidad de que los polluelos estuvieran empezando a buscar otros lugares donde descansar y protegerse. Por otro lado, Rita McMahon, directora del Wild Bird Fund, señaló que algunas de las aves habían empezado a utilizar como refugio los aparatos de aire acondicionado y los alféizares de los edificios cercanos.