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Ni citronela ni romero: la planta baratísima que huele a limón y es un eficaz repelente natural contra los mosquitos en verano

  • Alejo Lucarás
  • Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba. Redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

Buscar un repelente natural contra los mosquitos que no dependa de velas de citronela ni de aerosoles químicos es una de las tareas más tediosas de cada verano en las terrazas y jardines españoles. Y es que, claro, la oferta habitual se reduce casi siempre a las mismas tres o cuatro especies, y quien se sale de esa lista rara vez encuentra alternativas fiables.

Sin embargo, hay una planta aromática, disponible en casi cualquier vivero por menos de cinco euros, que combina un aroma a limón muy marcado con una eficacia respaldada por estudios científicos recientes. Cuesta encontrarla en las recomendaciones más habituales, pero reúne justo lo que se necesita de un repelente natural contra los mosquitos: efectividad y bajo coste.

La hierbaluisa, el repelente natural contra los mosquitos que cuesta menos de cinco euros

La protagonista es la hierbaluisa (Aloysia citrodora, también conocida como Aloysia triphylla), un arbusto aromático originario de Sudamérica que en España recibió su nombre en honor a María Luisa de Parma, esposa del rey Carlos IV. También se la conoce en el mismo continente como «cedrón».

Se encuentra en semillas, maceta o aceite esencial en cualquier centro de jardinería por menos de cinco euros, un precio muy por debajo del de otras plantas antimosquitos más conocidas.

Su eficacia no es solo tradición popular. Un estudio publicado en la revista científica Insects, firmado por Prangthip Parichanon, Roberta Ascrizzi, Barbara Conti y otros investigadores de universidades de Italia y Ecuador, analizó el aceite esencial de esta planta frente al mosquito tigre (Aedes albopictus), una de las especies más comunes en España durante el verano.

Frente a la citronela y el romero, la hierbaluisa no gana necesariamente en potencia ni aroma, pero sí en el conjunto. La citronela solo resulta realmente eficaz aplicada como aceite esencial puro y de forma constante, mientras que el romero ahuyenta insectos de forma bastante más discreta.

La hierbaluisa, en cambio, suele tener un precio más bajo, un aroma que a las personas les resulta agradable y un respaldo científico reciente que ninguna de las otras dos tiene documentado con tanto detalle.

¿Qué dice la ciencia sobre la hierbaluisa contra los mosquitos?

El estudio mencionado identifica que el aceite esencial de la hierbaluisa está compuesto sobre todo por geranial (26,8%) y neral (21%), dos moléculas que juntas forman el citral, además de limoneno y biciclogermacreno en menor proporción.

Aplicado sobre la piel, el aceite ofreció una protección comparable a la del DEET, el compuesto químico de referencia en repelentes comerciales, aunque solo durante algo más de 45 minutos.

El dato más llamativo, sin embargo, tiene que ver con las larvas. Los investigadores clasificaron el aceite de hierbaluisa como un larvicida potente contra el mosquito tigre, capaz de actuar directamente sobre la reproducción del insecto y no solo sobre los ejemplares adultos.

A eso se suma otra ventaja frente a otros repelentes vegetales: su aroma cítrico, con matices florales y afrutados, resulta mucho más agradable al olfato humano.

Cómo cultivar hierbaluisa en casa para ahuyentar mosquitos

La hierbaluisa necesita abundante luz solar, un sustrato bien drenado y riegos moderados que mantengan la tierra húmeda sin encharcarla, aumentando la frecuencia en los meses de más calor.

Tolera bien temperaturas de entre 10 y 25 grados, pero no soporta las heladas, así que en zonas frías conviene cultivarla en maceta y resguardarla durante el invierno.

Conviene podarla tras la pérdida de hojas del invierno, recortando en torno a dos tercios del crecimiento del año anterior para que rebrote fuerte en primavera.

Entre tanto, multiplicarla es sencillo: basta con tomar esquejes en otoño, aplicarles hormona de enraizamiento y mantenerlos en un ambiente húmedo hasta que arraiguen.

Cómo sacarle el máximo partido al efecto repelente de la hierbaluisa

Para aprovechar su aroma como barrera antimosquitos, lo más habitual es colocar varias macetas junto a ventanas, puertas y zonas de la terraza donde se pasa más tiempo por la noche. Frotar las hojas entre los dedos antes de sentarse cerca libera una cantidad mayor de aceites esenciales y refuerza el efecto durante un buen rato.

Combinarla con otras aromáticas, en lugar de depender de una sola maceta, multiplica el efecto barrera. El geranio limón o la menta, colocados en puntos distintos de la terraza, cubren ángulos que una sola planta no puede cubrir por sí sola, sobre todo en jardines algo más grandes o con corrientes de aire que dispersan el aroma con rapidez.

La hierbaluisa tiene, además, una ventaja que ninguna otra planta antimosquitos ofrece con la misma facilidad: sus mismas hojas, una vez secas, sirven para preparar una infusión digestiva y relajante. Los latinoamericanos bien saben que no hay nada como un buen té de cedrón para aliviarse.

La planta que durante el día protege la terraza de los mosquitos puede terminar, esa misma noche, en una taza de agua caliente.