Máxima precaución si los ves en el campo en otoño: parecen arándanos pero son bayas tóxicas casi indistinguibles
Parece fotogénica, pero es una planta invasora que asfixia las especies nativas
Se ve inofensiva, pero pocos saben que en España es una especie invasora
Este árbol es una dañina especie invasora que viene del Sahara y Canarias está plagada
En el yogur, con la avena, en un batido… los arándanos van con todo. Pero si ves algo parecido en mitad del campo, conviene parar antes de llevártelo a la boca. Porque puede que no sea un arándano, sino algo muy peligroso.
La hierba mora (Solanum nigrum) se camufla con una facilidad entre arbustos y márgenes de caminos. Sus bayas negras, pequeñas y redondas, engañan al ojo facilmente. El problema no es que sepan raro, sino que son tóxicas y están por todas partes.
Esta es la baya tóxica que se parece al arándano y que se encuentra en España
El Solanum nigrum, más conocida como hierba mora, crece en casi toda la península. Hay registros en Alicante, Barcelona, Valencia, Baleares, Galicia y también en las Canarias. Es una planta anual, de entre 10 y 70 cm de altura, que suele aparecer en terrenos removidos, bordes de caminos o campos de cultivo.
Sus flores blancas con anteras amarillas y sus frutos negros brillantes pueden parecer familiares. Pero no lo son. El fruto, cuando está inmaduro, es verde. Cuando madura, se vuelve negro, algo mate, algo más opaco que el típico arándano de supermercado.
No es fácil distinguirlas. Las diferencias existen, pero son sutiles: la flor del arándano es más alargada, casi en forma de campanilla, mientras que la de la hierba mora es más abierta. Las bayas del arándano son más azuladas, lisas, y suelen crecer en racimos. Las del Solanum nigrum, en cambio, van en pequeños grupos y cuelgan de tallos finos.
El riesgo está en la solanina. Ese es el compuesto tóxico que esconde esta planta en casi todas sus partes: hojas, tallo y, sobre todo, frutos verdes. Pero incluso los negros, si no están completamente maduros o han crecido en ciertas condiciones, pueden contener niveles peligrosos.
Las bayas de Solanum nigrum maduran a finales del verano y principios del otoño. Justo cuando muchos aprovechan para salir al campo o recoger frutos silvestres. Es fácil que un niño curioso o un excursionista poco atento las confunda con arándanos. Por eso conviene insistir: si no estás seguro, no lo comas.
¿Qué pasa si comes una baya de hierba mora?
Si se come una hierba mora no hay que tomarlo a la ligera. El cuerpo reacciona rápido. Náuseas, dolor de estómago, vómitos. Si la dosis es alta o si la persona es especialmente sensible, la cosa puede ir a más: confusión, alucinaciones, fiebre, parálisis. En los casos más graves, incluso la muerte.
Si alguien ha ingerido una de estas bayas por error, lo urgente es acudir al médico o llamar a urgencias. No se debe inducir el vómito a menos que lo indique un profesional. Si hay convulsiones, actúa con los primeros auxilios básicos y espera ayuda.
Aunque se han usado tradicionalmente en algunas regiones cocinadas o como medicina popular, el margen entre lo que puede comerse y lo que puede matarte es demasiado estrecho. Y no merece la pena jugársela.
Si quieres comer arándanos, que sean los de verdad, los del supermercado o los cultivados. No merece la pena dejarse llevar por lo que parece inofensivo en medio del campo.
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