La investigación gallega sigue a toda máquina: un proyecto pionero quiere restaurar los bancos de ostras en la ría de Vigo
El mercado de las ostras es uno que combina tradición, alto valor comercial y presión constante sobre los recursos naturales. Galicia ha mantenido durante décadas una producción relevante, pero las enfermedades, la sobreexplotación y los cambios ambientales han reducido de forma notable los bancos naturales.
Dentro de ese contexto, la Ría de Vigo concentra uno de los focos más preocupantes. Allí se localizaban importantes bancos de ostra plana, hoy muy mermados, lo que ha limitado la actividad marisquera y ha afectado a un ecosistema clave para la biodiversidad.
Galicia impulsa un proyecto clave para recuperar los bancos de ostras en la ría de Vigo
La Junta de Galicia impulsa el proyecto Ostreares en la ensenada de San Simón, con el objetivo de recuperar los bancos naturales de ostra plana y reactivar su explotación de forma sostenible. La iniciativa, liderada por el Centro de Investigacións Mariñas (CIMA), cuenta con la colaboración de la Federación Provincial de Cofradías de Pescadores de Pontevedra y la Cofradía de Arcade.
El plan moviliza más de 190.000 euros y se desarrollará hasta 2027. Los equipos técnicos buscan aumentar el número de ejemplares reproductores y garantizar su supervivencia en el medio natural. Para ello, instalan estructuras específicas donde las ostras se mantienen controladas mientras registran parámetros ambientales y vigilan posibles enfermedades para la especie.
El CIMA ya probó este enfoque en la fase previa, PreOstreares, donde introdujo más de 2.700 ejemplares procedentes de la ría de Noia. Los técnicos analizaron su evolución, instalaron sensores y confirmaron que el modelo ofrecía resultados viables para avanzar a una segunda fase más ambiciosa.
Así se estructura el proyecto Ostreares para recuperar los bancos de ostras en la ría de Vigo
El equipo del CIMA estructura el trabajo en tres fases. La primera ya ha concluido con la introducción de ejemplares y el control sanitario, centrado especialmente en detectar el parásito Bonamia ostreae, responsable de episodios de alta mortalidad en el pasado.
La segunda fase, en marcha hasta febrero de 2026, traslada parte del proceso a las instalaciones de Ribadeo. Allí, los investigadores han incorporado reproductores de distintas rías gallegas y trabajan con más de cinco millones de larvas en diferentes etapas. Cuando alcanzan el tamaño adecuado, las trasladan al mar para completar su desarrollo.
La tercera fase analizará los resultados y fijará las bases para consolidar el ciclo completo de cultivo. Los técnicos estudiarán los periodos de desove y colocarán colectores para captar semilla de forma natural, lo que permitirá reducir la dependencia de la extracción directa en bancos salvajes.
El proyecto también implica al sector. Las mariscadoras a pie de la Cofradía de Arcade se encargan del mantenimiento y limpieza de las estructuras, un trabajo clave para garantizar el éxito del proceso. Esta colaboración forma parte de Redemar, una red impulsada por la Junta de Galiica para conectar a científicos y profesionales del mar.
Qué se puede esperar del proyecto Ostreares para recuperar las ostras en Galicia
El centro de Ribadeo prevé entregar en las próximas semanas más de 117.000 unidades de ostra plana destinadas a reforzar el proyecto. Esta producción se suma a otras iniciativas paralelas, como la entrega de semilla de almeja para regenerar bancos en otras zonas.
La recuperación de la ostra plana va más allá del interés económico. Estos moluscos filtran el agua, mejoran su calidad y crean hábitats para otras especies. La reintroducción en la ensenada de San Simón puede ayudar a restaurar un equilibrio perdido durante años.
El reto ahora consiste en mantener la supervivencia en las fases más delicadas y lograr que las nuevas poblaciones se asienten de forma estable.
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