Medioambiente

Honda preocupación entre los expertos: el 61% de la flora andaluza amenazada no tiene ningún tipo de protección legal

flora andaluza
Plantas de Andalucía Oriental en riesgo de desaparecer. Foto: Pabellón de Historia Natural de la Universidad de Almería.
  • Alejo Lucarás
  • Periodista y redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

La proximidad del estrecho de Gibraltar, la variedad de microclimas, la orografía accidentada de Sierra Nevada y las cordilleras subbéticas han convertido Andalucía Oriental en uno de los territorios botánicamente más ricos de Europa. La flora andaluza concentra cientos de especies que no existen en ningún otro rincón del planeta. Pero esa riqueza es también frágil.

Y esto tiene que ver con el origen. Las especies endémicas, aquellas que se desarrollaron de forma aislada durante miles de años en condiciones muy concretas, no están adaptadas para sobrevivir en otro tipo de hábitat. Cuando su enclave se degrada, no tienen adónde ir. Y cuando su población se reduce a unos pocos individuos, cualquier evento adverso puede ser el último.

El 61% de la flora andaluza más amenazada carece de protección legal

Un equipo formado por los botánicos Gabriel Blanca (Universidad de Granada), Miguel Cueto (Universidad de Almería), Leonardo Gutiérrez (Red de Jardines Botánicos de Andalucía) y Julián Fuentes (Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía) analizó 275 especies de la flora vascular de Andalucía Oriental, de las cuales 111 son endémicas de esta región.

Las veinte identificadas como más amenazadas están catalogadas como ‘en peligro crítico’ según los criterios de la UICN, el máximo nivel de alerta antes de la extinción. Los resultados, presentados en un artículo web del Pabellón de Historia Natural de la Universidad de Almería, dejaron en evidencia una paradoja difícil de explicar.

Según los propios investigadores, el dato que más preocupa es que el 61% de las especies que pueden considerarse más amenazadas en toda Andalucía Oriental carece de cualquier tipo de protección en la legislación vigente.

A lo que agregan en el mismo artículo que es muy probable que, en pocos años, la imagen de las plantas que presentan hoy en su web solo pueda verse en archivos científicos y hemerotecas.

¿Cuáles son las plantas de Andalucía Oriental al borde de la extinción?

Entre las especies en situación más grave destaca un patrón preocupante. Y es que una gran parte de las plantas endémicas más amenazadas solo conserva una única población conocida en todo el mundo. A continuación, se detalla una por una:

  • Linaria falukei: pequeña planta herbácea perenne de flores amarillas intensas con espuela, exclusiva de los pedregales calizos de la Sierra de Gádor (Almería).
  • Jurinea fontqueri: planta acaule con hojas aterciopeladas blancas y un gran capítulo floral rosado; es una de las especies más emblemáticas y amenazadas de Sierra de Mágina.
  • Verbascum prunellii: conocido como gordolobo de Gádor, destaca por sus hojas basales muy pilosas y espigas de flores amarillas, habitando exclusivamente en fisuras de rocas.
  • Limonium estevei: la «siempreviva de Almería», un arbusto de base leñosa adaptado a los acantilados costeros y suelos salinos del litoral almeriense.
  • Geranium cazorlense: geranio silvestre único de las Sierras de Cazorla y Segura, con delicadas flores blancas de venas púrpuras que crece en grietas calizas sombrías.
  • Aquilegia cazorlensis: aguileña de flores azul violáceo con espolones curvados, restringida a zonas de gran humedad y umbría en la provincia de Jaén.
  • Arenaria nevadensis: planta diminuta de los cascajales de las altas cumbres de Sierra Nevada (por encima de 3.000m), extremadamente sensible al cambio climático.
  • Centaurea gadorensis: cardo endémico de la Sierra de Gádor con capítulos amarillos y brácteas espinosas, adaptado a suelos dolomíticos.
  • Cynara baetica: especie emparentada con la alcachofa, de gran porte y capítulos espinosos violetas, distribuida de forma muy fragmentada.
  • Delphinium fissum subsp. sordidum: subespecie de espuela de caballero con flores azul oscuro, localizada en puntos muy específicos de las sierras béticas.
  • Diplotaxis siettiana: el jaramago de Alborán, una de las plantas más raras del mundo, confinada exclusivamente a la pequeña Isla de Alborán.
  • Euzomodendron bourgaeanum: arbusto leñoso de flores amarillas, especialista en sobrevivir en las condiciones extremas de aridez del Desierto de Tabernas.
  • Kunkeliella psilotoclada: planta de aspecto singular con tallos verdes y hojas casi invisibles, habitante de barrancos áridos cerca de Almería capital.
  • Laserpitium longiradium: gran umbelífera de alta montaña con flores blancas en paraguas, exclusiva de los pedregales alpinos de Sierra Nevada.
  • Linaria nigricans: pequeña planta anual de flores púrpura casi negras, propia de los arenales costeros y campos áridos de Níjar.
  • Narcissus nevadensis: narciso de flores pálidas que depende estrictamente de los ecosistemas de borreguiles y bordes de arroyos en Sierra Nevada.
  • Odontites granatensis: planta hemiparásita de flores rosadas, habitante de los pastizales de alta montaña nevadenses.
  • Rosmarinus tomentosus: romero blanco, caracterizado por el denso vello blanco en sus hojas, localizado en acantilados marinos entre Granada y Málaga.
  • Senecio elodes: especie ligada a suelos muy encharcados y humedales, extremadamente vulnerable a la desecación de su hábitat.
  • Solenanthus reverchonii: planta robusta de flores azules intensas y frutos espinosos, propia de los claros de bosque en las sierras de Jaén.

El margen para actuar es muy estrecho. Cuatro de las especies no endémicas más amenazadas tampoco cuentan con ningún tipo de figura de protección en los espacios naturales de la región.

Una sola sequía prolongada, un incendio o la expansión de una especie invasora bastaría para que cualquiera de ellas desapareciera sin que la ley obligara a hacer nada al respecto.

¿Cuáles son las causas que llevaron a esta dura realidad para la flora andaluza?

Los investigadores identificaron varios factores que actúan de forma combinada sobre la flora andaluza más vulnerable. El cambio climático ocupa un lugar central. Recordemos en este sentido que el calentamiento sostenido del sur de Europa está alterando los microclimas de alta montaña donde muchas de estas plantas han sobrevivido durante milenios.

A eso se suman el sobrepastoreo, la transformación de hábitats por uso agrícola, la presión urbanística en las zonas costeras y la colonización por parte de especies vegetales foráneas.

El problema más urgente, sin embargo, es la ausencia de protección legal. Que el 61% de las plantas más amenazadas quede fuera de cualquier figura de protección significa que no existe obligación de conservar su hábitat, controlar los usos del suelo en sus localizaciones ni diseñar planes de recuperación.

Ahora, los autores del estudio llaman a revisar la legislación sobre conservación de la flora andaluza antes de que las propias extinciones hagan innecesario el debate.

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