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Brincos de alegría en la zoología mundial: nace la primera cría de bisonte americano en Sonora tras más de 200 años

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

El bisonte americano (Bison bison) es uno de los mamíferos más emblemáticos de los pastizales de Norteamérica, pero desapareció de México hace más de dos siglos. Ahora, una hembra bautizada Lista nació el 28 de abril en la reserva Cuenca Los Ojos, en Agua Prieta, Sonora, el primer nacimiento documentado de la especie en la región desde entonces.

La cría llegó al mundo sin intervención humana directa, aunque con monitoreo constante a distancia. Varias hembras de la manada están preñadas y se esperan más nacimientos antes de que acabe la temporada, que se extiende hasta junio.

En febrero, la Conanp trasladó 29 bisontes, 19 hembras y 10 machos, desde la Reserva de la Biosfera de Janos, en Chihuahua, como parte del Proyecto Bisonte, coordinado por el Gobierno de Sonora junto con la Semarnat.

Esta es la razón por la que el bisonte americano desapareció de Sonora durante dos siglos

El bisonte americano se extinguió en vida silvestre en México a comienzos del siglo XX. La caza masiva durante el siglo XIX fue la causa principal: se mataban por la piel, muy cotizada en los mercados textiles internacionales, y por la lengua, considerada un manjar.

Los gobiernos y colonos del norte de México y el sur de Estados Unidos promovieron además el exterminio sistemático de las manadas para debilitar a las tribus indígenas que dependían del animal para alimentarse, vestirse y construir refugios.

La expansión ganadera y agrícola destruyó los pastizales nativos y la construcción de cercados y vías de ferrocarril bloqueó las rutas ancestrales de migración. El contacto con el ganado doméstico introdujo enfermedades para las que los bisontes no tenían defensas. Las sequías prolongadas agravaron el colapso de unas poblaciones. A finales del siglo XIX quedaban apenas unos 300 ejemplares en todo el continente, recluidos en zoológicos y ranchos privados.

La recuperación arrancó hace casi dos décadas con un proyecto binacional en la Reserva de la Biosfera de Janos, en Chihuahua, donde hoy pasta la manada más grande de México, unos 500 ejemplares descendientes de los 22 bisontes puros que llegaron hace 17 años. El nacimiento en Sonora es la primera expansión geográfica relevante de ese esfuerzo.

Cómo afecta el regreso del bisonte americano al ecosistema de Sonora

El bisonte es el mamífero terrestre más grande del continente y uno de los ingenieros ecológicos más eficaces de los pastizales norteamericanos. Sus pisadas rompen el suelo endurecido y mejoran la captación de agua de lluvia. Su pastoreo selectivo estimula el rebrote de plantas nativas y sus desechos y pelaje dispersan semillas. Sin bisontes, los pastizales pierden diversidad y fertilidad.

Las crías nacen con un pelaje rojizo brillante que las camufla entre los pastizales secos del norte de México, conocidas popularmente como «monedas rojas». Entre los dos y los cuatro meses el color se oscurece hasta el marrón oscuro de los adultos, que pueden pesar hasta 1.000 kilogramos y medir 1,80 metros de altura en la cruz.

La reserva Cuenca Los Ojos opera en una franja fronteriza marcada por la violencia del narcotráfico, las sequías extremas y décadas de pérdida de pastizales. El nacimiento de Lista, en ese entorno, es la señal más concreta de que el modelo funciona.