Andalucía incrementa en un 50% la población de una planta muy amenazada que solo existe en Sierra Nevada
La Junta de Andalucía ha logrado aumentar en un 50% la población conocida de una planta endémica que solo crece en Sierra Nevada.
La actuación ha consistido en la plantación de medio millar de ejemplares en nuevas zonas del parque natural y nacional, un paso clave para reforzar la supervivencia de una especie catalogada en peligro crítico.
Andalucía aumenta un 50% la población de la cineraria de Sierra Nevada, una planta única y muy amenazada
La cineraria de Sierra Nevada (Tephroseris elodes) es una planta herbácea extremadamente rara cuya presencia se limita a algunos prados húmedos del macizo granadino-almeriense.
Hasta ahora, los censos apenas contabilizaban alrededor de 1.000 ejemplares en estado silvestre, lo que la convertía en una de las plantas más amenazadas del territorio español.
Para mejorar su situación, la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente ha desarrollado un programa de refuerzo poblacional que ha permitido introducir 500 nuevos individuos y crear tres nuevas poblaciones dentro del espacio natural.
Gracias a esta actuación, el número total de plantas ha aumentado aproximadamente un 50% respecto a la población inicial conocida.
Esta especie vive en condiciones muy concretas. Según el Atlas y Libro Rojo de la Flora Vascular Amenazada de España, suele aparecer entre los 2.000 y los 2.600 metros de altitud, ligada a praderas húmedas y a cursos de agua estacionales que se forman con el deshielo.
Históricamente, su distribución natural se ha concentrado en dos áreas muy reducidas de Sierra Nevada: el río Chico de Bérchules y el barranco del Poqueira, lo que explica su extrema vulnerabilidad.
Por qué la cineraria de Sierra Nevada está en peligro: las amenazas que casi provocan su desaparición
La cineraria de Sierra Nevada ha sufrido durante décadas diversas presiones ambientales que han reducido drásticamente su población. Estos son algunos factores de riesgo:
- Sobrepastoreo: el ganado extensivo, especialmente el vacuno, así como los ungulados silvestres, consumen con frecuencia los tallos florales antes de que la planta produzca semillas.
- Estrés hídrico: la desaparición temporal de arroyos y la alteración de acequias tradicionales pueden provocar la desecación de los prados donde crece la especie.
- Actividad humana: la proximidad de senderos muy transitados favorece el pisoteo accidental y la alteración del suelo.
- Competencia vegetal: el aumento de nutrientes en el terreno facilita la expansión de otras plantas más competitivas.
Para reducir estos impactos, los técnicos también han instalado vallados de exclusión temporal que impiden el acceso del ganado a las zonas más sensibles. Además, las semillas de la especie se conservan en el Banco de Germoplasma Vegetal Andaluz, lo que permite garantizar material genético para futuras acciones de recuperación.
Éste es el plan de la Junta de Andalucía para salvar la flora amenazada de Sierra Nevada
La recuperación de la cineraria de Sierra Nevada forma parte del Plan de Recuperación y Conservación de Especies de Altas Cumbres de Andalucía, un programa autonómico que protege 61 especies amenazadas, de las cuales 56 son plantas.
Dentro de estas actuaciones también se están llevando a cabo proyectos para reforzar otras especies singulares del macizo. Entre ellas figura la amapola del Mulhacén, cuya población se está consolidando en zonas próximas al pico Veleta, a unos 3.350 metros de altitud.
Asimismo, se han plantado 64 ejemplares de viniebla pelosa en las sierras de Castril y La Sagra, considerada actualmente la planta más amenazada de las montañas andaluzas, con apenas 258 individuos conocidos.
Estas iniciativas reflejan la importancia de intervenir de forma activa en ecosistemas frágiles como los de Sierra Nevada.