ITV

La UE confirma el giro en la ITV: a partir de este 2026 es obligatorio

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

En España, la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) se desarrolla según lo establecido en el Real Decreto 920/2017, de 23 de octubre, y su objetivo es «garantizar que los vehículos se encuentran en condiciones adecuadas para su circulación por la vía pública». Ahora, la UE está preparando una reforma histórica que podría cambiar por completo la forma en que los conductores pasan la ITV a partir de 2026. Por ahora no es un requisito inmediato ni obligatorio, pero la dirección marcada por Bruselas apunta a un endurecimiento progresivo de los controles, especialmente en lo relativo a emisiones contaminantes y al estado real de los sistemas mecánicos de los vehículos.

En los últimos años, la política de la UE se ha centrado en reducir las emisiones contaminantes para mejorar la calidad del aire, con medidas como la la implementación de Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) en grandes ciudades. Ahora, pretende que los controles sean más precisos y exhaustivos, haciendo especial hincapié en los controles anticontaminación como parte de la futura normativa Euro 7, que endurecerá los límites de emisiones para vehículos nuevos desde noviembre de 2026.

La UE prepara un cambio radical de la ITV

Actualmente, las inspecciones se centran en verificaciones visuales y mecánicas, así como en mediciones estáticas de gases y pruebas bajo condiciones de laboratorio. Sin embargo, éstas no siempre reflejan el comportamiento real del vehículo en carretera. Con la futura normativa de la ITV, la UE quiere incorporar mediciones dinámicas de gases contaminantes como óxidos de nitrógeno (NOx), monóxido de carbono (CO) y partículas ultrafinas. Asimismo, para detectar fallos activos o manipulaciones que con los controles actuales pasan desapercibidos, se evaluarán sistemas como catalizadores, filtros de partículas, EGR y sensores mediante diagnóstico electrónico avanzado.

Esta reforma se enmarca en el Reglamento Euro 7, que «establece normas para las emisiones de escape de los vehículos de carretera y para otros tipos de emisiones, como las provocadas por la abrasión de los neumáticos y las de partículas de los frenos. También introduce requisitos para la durabilidad de las baterías. En relación con los turismos y las furgonetas, el Reglamento mantiene los actuales límites de emisiones de escape Euro 6, pero introduce requisitos más estrictos para las partículas sólidas. Por lo que respecta a los autobuses y camiones pesados, el Reglamento impone límites más estrictos para diversos contaminantes, incluidos algunos que hasta ahora no se habían regulado, como el óxido nitroso (N₂O). Además, el Reglamento Euro 7 establece límites más estrictos para las emisiones de partículas producidas durante el frenado y fija límites específicos a este respecto para los vehículos eléctricos. Las nuevas normas incluyen también unos requisitos de vida útil más estrictos para todos los vehículos, relativos tanto al kilometraje como a la vida útil».

Aunque Euro 7 se centra en coches de nueva homologación, la intención es que las inspecciones periódicas garanticen bajas emisiones a lo largo de toda la vida útil del vehículo.

La UE considera que muchos vehículos contaminan más de lo que indican sus datos de homologación, especialmente con el paso del tiempo, especialmente aquellos con motores diésel y gasolina. Incluso los coches eléctricos, sin emisiones de escape, deberán someterse a inspecciones más exhaustivas para garantizar el correcto funcionamiento de sus sistemas auxiliares y la seguridad general del vehículo.

Medición en condiciones reales

Uno de los cambios más significativos será la incorporación de pruebas dinámicas. Los coches se someterán a mediciones mientras están en movimiento sobre bancos de rodillos, simulando condiciones reales de conducción y carga. Además, las estaciones ITV deberán incorporar tecnología avanzada:

La reforma de la UE en relación con la ITV afectará sobre todo a los vehículos antiguos. Aunque el resto del coche esté en buen estado, un fallo en los sistemas anticontaminación podría impedir su circulación. Cabe recordar que «la antigüedad del parque de turismos que circula por España continúa creciendo y ya se sitúa en los 14,5 años de media, frente a los 14,2 años de 2023».

José López-Tafall, director general de ANFAC, ha afirmado que «el mercado de vehículos en España sigue envejeciendo y la media de antigüedad de los vehículos ya alcanza los 14,5 años. De hecho, en 2024 siguieron en circulación más de 8,5 millones de vehículos con más de 20 años de antigüedad, lo que resulta especialmente preocupante, no sólo si hablamos de reducir emisiones, sino porque incorporan menos sistemas ADAS y de seguridad que los vehículos nuevos».

Aunque todavía no existe una fecha de entrada en vigor definitiva, todo apunta a que las reformas empezarán a aplicarse en 2026 de manera progresiva y coordinada entre los países miembro. Desde el sector del automóvil y las estaciones ITV aseguran que marcará un antes y un después en el mantenimiento y la inspección de los vehículos.