Ni Toby ni Coco: un estudio revela los nombres que les ponían a los perros en la Edad Media en Europa
Qué significa cuando tu perro te sigue a todas partes
Si tu perro arrastra la cola por el suelo, deberías preocuparte: éste es su significado
Comunicado importante para las personas que tienen perro y gato en casa
Las modas cambian, pero la costumbre de poner nombre a los perros es mucho más antigua de lo que podría parecer. La relación afectiva entre los humanos y estos canes ya estaba plenamente consolidada en la Europa medieval.
Así lo demuestra un conjunto de estudios históricos que permiten reconstruir cómo llamaban nuestros antepasados a sus compañeros peludos de cuatro patas y qué significados escondían esas elecciones.
Ni Toby ni Coco: así se llamaban los perros en la Europa medieval
Las investigaciones de la historiadora británica Kathleen Walker-Meikle, especializada en la vida cotidiana de los animales domésticos durante la Baja Edad Media, han sacado a la luz un dato revelador.
Aunque apenas existen tratados veterinarios de la época, los nombres de los perros aparecen con frecuencia en manuscritos, inventarios y correspondencia privada. Estos registros confirman que los perros eran miembros reconocidos del entorno familiar.
En archivos de linajes nobles, como la familia Gonzaga en Italia, se han documentado nombres propios asociados a perros que vivían dentro de los palacios y recibían cuidados especiales. Nombrarlos era una forma de otorgarles identidad y, en muchos casos, reflejaba el vínculo emocional entre animales y propietarios.
En Inglaterra, la variedad de nombres caninos era especialmente amplia. Los documentos medievales muestran una clara preferencia por apelativos que describían rasgos físicos o de comportamiento. No se trataba de nombres arbitrarios, sino de etiquetas funcionales y, a la vez, afectivas.
Entre los ejemplos que han llegado hasta nuestros días figuran denominaciones como Whitefoot, reservado para perros con las patas claras, o Sturdy, que hacía referencia a su fortaleza.
También destaca Purkoy, el nombre del perro de Ana Bolena (esposa del rey Enrique VIII), inspirado en el término francés pourquoi (¿por qué?), aludiendo a su temperamento curioso. Otros nombres frecuentes eran Hardy, Jakke o Terri, habituales en distintos manuscritos ingleses.
La caza y el oficio del dueño, claves para entender los nombres de los perros
Hay que destacar que el mundo de la caza fue una de las principales fuentes de inspiración. Eduardo de York, en su tratado The Master of Game (siglo XV), llegó a recopilar más de mil nombres recomendados para perros de caza. Muchos de ellos subrayaban habilidades concretas: Nosewise para los de buen olfato, Holdfast para los de mordida firme o Troy, de resonancias épicas.
En otros territorios europeos, como Suiza, los nombres adquirían un tono simbólico o jerárquico, con ejemplos como Fortuna, Venus o Furst (Príncipe). Además, el oficio del propietario también influía en esta elección.
Un cerrajero llamó a su mascota Hemmerli (martillito), mientras que un carretero optó por Speichli (ruedecita). La dimensión emocional queda clara en casos como el de Ludovico III Gonzaga, que mandó enterrar a su perro Rubino en un ataúd con lápida propia.
Otros nombres documentados en Europa incluyen Bellina, Dyamant, Saphyrus o Megastomo, este último usado por Leon Battista Alberti para describir a su perro, el cual tenía una boca grande.
Incluso fuera del ámbito europeo, en textos árabes del siglo X aparecen menciones a perros como Muq, destinatario de poemas que deseaban para él una vida sin dolor.
Lo último en Mascotas
-
Expertos veterinarios lo confirman: «Los gatos actúan de forma diferente a los perros y si le vas a regañar, no lo hagas, realmente no va a funcionar»
-
Los educadores caninos coinciden sobre los dóberman: «Suelen mantenerse atentos a su entorno porque tienen un fuerte instinto de protección»
-
César Millán, experto en educación canina: «No existe un mal perro, sólo hay dueños que no comprenden sus necesidades»
-
Los veterinarios y educadores caninos coinciden sobre el Pastor Alemán: «Estos perros suelen vigilar la casa porque tienen un fuerte instinto de protección»
-
Fran Estévez, adiestrador canino: «Uno de los mayores errores es dejar pasar las primeras señales de comportamiento inadecuado de tu perro, o recurrir a consejos de familiares»
Últimas noticias
-
El PP detecta que la Ley de Nietos puede privarle de dos escaños clave en Cataluña
-
Vivir más ya no es suficiente: ésta es la receta para llegar mejor a edades avanzadas
-
La miopía infantil sigue creciendo en España y ya afecta al 26,4% de los niños de 5 a 7 años
-
El intestino ‘juega’ contra el cerebro tras un ictus: descubren cómo las bacterias agravan el daño
-
Centros de datos bendecidos desde el espacio: los satélites pueden ver dónde construirlos con menor impacto