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Los expertos veterinarios avisan: los dueños de gatos que ponen el aire acondicionado deben orientarlo así porque puede ser dañino

Gatos y aire acondicionado
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Los gatos no regulan su temperatura corporal mediante la sudoración de la misma forma que las personas. Sólo tienen pequeñas glándulas sudoríparas situadas en las almohadillas de las cuatro patas, que liberan una pequeña cantidad de humedad cuando hace mucho calor para reducir de temperatura. Además, recurren al lamido de su pelaje para humedecerlo y facilitar la disipación del calor, por lo que en verano este comportamiento se puede volver más frecuente.

Aunque los golpes de calor suelen relacionarse con los perros, los gatos también pueden sufrirlos. Se producen cuando el animal es incapaz de eliminar el exceso de calor corporal tras permanecer expuesto a temperaturas elevadas. En los casos más graves, la temperatura del animal puede superar los 41 ºC, provocando signos como debilidad, pérdida de equilibrio, apatía, vómitos y diarrea.

¿Cómo orientar el aire acondicionado para que no les afecte a los gatos?

Los veterinarios coinciden en que el uso del aire acondicionado en hogares con perros o gatos no supone un riesgo para su salud, siempre que se utilice de forma adecuada. Es importante mantener una temperatura moderada, evitando un ambiente excesivamente frío, así como evitar que las corrientes de aire incidan directamente sobre los animales.

Los cachorros son especialmente sensibles a los cambios de temperatura, ya que su sistema inmunitario y sus mecanismos de termorregulación aún no están desarrollados. Lo ideal es mantener una temperatura entre los 24 °C y los 26 °C.

Riesgos

El uso del aire acondicionado no provoca por sí mismo resfriados en gatos, aunque un uso inadecuado puede favorecer la aparición de problemas respiratorios.

Cuando el ambiente es excesivamente frío, el organismo del animal debe adaptarse rápidamente, lo que puede favorecer la aparición de signos como estornudos, secreción nasal o tos. Además, el ambiente seco puede provocar la irritación de los ojos.

Por otro lado, permanecer durante largos periodos sobre superficies expuestas directamente al flujo de aire frío puede causar rigidez o molestias articulares, especialmente en animales de edad avanzada.

Consejos adicionales

Más allá del aire acondicionado, es fundamental que los animales dispongan de zonas con sombra donde puedan descansar y protegerse del calor. Además, conviene recordar que la legislación prohíbe mantener a perros o gatos confinados en balcones o terrazas.

También es aconsejable proporcionarles superficies frescas sobre las que tumbarse. Para ello, se pueden utilizar esterillas o camas refrigerantes, aunque muchos animales prefieren buscar por sí mismos lugares más fríos, como los suelos de baldosas en cocinas y baños o, en el caso de los gatos, el interior del lavabo o del fregadero.

Asimismo, deben tener acceso permanente a agua limpia y fresca. En los gatos, que suelen beber menos agua, conviene fomentar la hidratación mediante fuentes de agua, varios bebederos distribuidos por la casa o helados aptos para ellos.

Golpe de calor

@modernvetdubai 🚨 Heat Stroke Warning in Cats Panting with an open mouth is not normal for cats — it’s a red flag. 🚩 Unlike dogs, cats rarely pant unless they’re in distress. In Dubai’s extreme summer heat, this could be a sign of heat stroke, a life-threatening emergency. Symptoms to watch for: 🐱 Open-mouth panting 🐱 Lethargy or weakness 🐱 Drooling 🐱 Rapid breathing If you notice any of these signs, go straight to the vet. Prompt treatment can save your cat’s life! #CatHeatStroke #DubaiSummer #CatEmergency #PetHealthDubai #ModernVet #VeterinaryCare #HeatStrokeAwareness ♬ Original Sound – Unknown

El golpe de calor, o hipertermia, se produce cuando la temperatura corporal del gato supera su capacidad para disipar el exceso de calor, generalmente tras una exposición prolongada a temperaturas elevadas o a un esfuerzo físico intenso en ambientes calurosos. Esta situación puede elevar la temperatura corporal por encima de los 39,5 °C.

Los síntomas de un golpe de calor en los gatos incluyen un aumento de la frecuencia respiratoria, respiración con la boca abierta (disnea), debilidad, inquietud, agotamiento e, incluso, pérdida de conciencia. En algunos casos también pueden aparecer vómitos y signos compatibles con un estado de shock, como mucosas pálidas, pulso acelerado y respiración superficial. Además, la temperatura corporal puede elevarse por encima de los 40 °C, lo que constituye una urgencia veterinaria.

Ante la sospecha de un golpe de calor, es fundamental actuar con rapidez para reducir la temperatura corporal del animal. Como primera medida, debe trasladarse a un lugar fresco y sombreado, ofreciéndole agua si está consciente y puede beber sin dificultad. Asimismo, se recomienda iniciar un enfriamiento gradual mediante la aplicación de toallas húmedas o agua fresca sobre el cuerpo, evitando el uso de agua muy fría, ya que podría provocar una vasoconstricción que dificulte la disipación del calor.

Si el gato no muestra una mejoría rápida o presenta signos de shock, debe ser trasladado de inmediato a un centro veterinario, procurando mantenerlo fresco. En la clínica, el tratamiento suele incluir fluidoterapia intravenosa para corregir la deshidratación y estabilizar la circulación, además de medidas de enfriamiento controladas y monitorización continua de las constantes vitales.

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