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Alcalá de Henares, con los votos de PP y Vox, prohíbe el acceso con burka a dependencias municipales

"Es una medida de seguridad que no se fundamenta en consideraciones ideológicas o culturales"

Quedan excluidos los acreditados por razones médicas, de salud pública o por exigencias de seguridad laboral

  • Ana Borges
  • Periodista política cubriendo la información de la Comunidad de Madrid. Antes trabajé en esRadio cubriendo información política.

El Pleno ordinario del Ayuntamiento de Alcalá de Henares ha aprobado este martes una moción presentada por Vox que pedía prohibir la entrada a dependencias municipales cuando se oculte el rostro de forma integral, como pasa con prendas como el niqab o burka.

La iniciativa ha salido adelante con el visto bueno del Gobierno municipal presidido por la alcaldesa, Judith Piquet (PP), enmarcada en las competencias de los ayuntamientos para regular el funcionamiento interno de sus instalaciones y garantizar la seguridad jurídica y administrativa en los servicios públicos.

«Es una medida de seguridad para las dependencias municipales, igual que no puede entrar nadie con un pasamontañas  para no poder ser identificado. No es islamofobia; quien quiera entender lo contrario será su problema», ha dicho Piquet.

La regulación marca que, para el acceso a las dependencias municipales, debe ser posible identificar visualmente el rostro cuando resulte necesario para saber su identidad, por prevención de suplantaciones, protección de datos personales y seguridad de usuarios y empleados públicos.

El acuerdo aprobado no hace referencia a ninguna confesión concreta ni se fundamenta en consideraciones ideológicas o culturales, sino en la imposibilidad de permitir el acceso cuando se produzca una ocultación integral o sustancial del rostro, con independencia del origen o significado de la prenda utilizada. Quedan excluidos de esta regulación los supuestos debidamente acreditados por razones médicas, de salud pública o por exigencias de seguridad laboral.

La medida se limita a las dependencias municipales, sin extenderse en ningún caso a la vía pública, donde el Ayuntamiento carece de competencias para imponer restricciones generales de vestimenta.

El acuerdo se ampara en los artículos 10.1, 14 y 103.1 de la Constitución Española, así como en los artículos 25.2 y 84 de la Ley Reguladora de las Bases del Régimen Local, que reconocen las potestades municipales en materia de autoorganización, seguridad y gestión de instalaciones públicas.

Desde el Gobierno municipal del PP han subrayado que la norma deberá desarrollarse mediante un reglamento o norma interna que redactarán los servicios jurídicos municipales.

Asimismo, ha afirmado que la regulación responde a criterios de objetividad y neutralidad administrativa, y que su finalidad es «garantizar el normal desenvolvimiento del servicio público, la igualdad en el acceso y la seguridad jurídica en los trámites presenciales». El texto aprobado será objeto de la correspondiente publicidad en los accesos y dependencias municipales.

«Con esta medida, el Gobierno municipal reafirma su compromiso con la seguridad, la convivencia y el correcto funcionamiento de las instituciones locales al servicio de todos los vecinos de Alcalá de Henares», ha trasladado.

Posición de Vox

Para el portavoz de Vox, Víctor Acosta, la sociedad española no puede aceptar que se elimine la identidad de las mujeres. «El modo de vida propio de Occidente, basado en principios como la libertad, la justicia, la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, el imperio de la ley y la protección del bien común, está amenazado por la imposición de costumbres islamistas en el espacio público español. Normalizar hábitos como el uso de burka o nicab supondría admitir como corriente una costumbre que es sencillamente incompatible con el modo de vida de nuestra civilización», señalan desde la formación de Santiago Abascal.

Estas prácticas, subraya Vox, constituyen la posición subordinada de las mujeres en la familia y la sociedad. «La utilización de estas prendas tiene, sin discusión, una clarísima implicación de erradicación de la identidad personal de la mujer de la vida colectiva de la comunidad en la que se encuentra y de sometimiento al varón».

Vox asegura que esta cuestión trasciende los sentimientos religiosos y refleja «la imposición de la ideología islamista, caracterizada por la intolerancia para con otras creencias y costumbres y el peligro que representa una ideología incompatible con el modo de vida occidental».

Por último, el acuerdo plenario contempla además que los servicios jurídicos municipales elaboren un reglamento interno que desarrolle la aplicación de la normativa y asegure su correcta difusión en accesos y canales oficiales del Ayuntamiento.