Juegos Olímpicos
GOBIERNO DE ESPAÑA

Sánchez y la imputada Begoña Gómez usan los JJOO como excusa para ir en Falcon de fin de semana a París

El presidente se marcha a la capital francesa junto a su esposa dos cuatro días antes de declarar ante el juez Peinado

  • Joan Guirado y Francisco Rabadán
  • Madrid | París

Pedro Sánchez y Begoña Gómez pasarán el fin de semana en París, alejados del foco mediático madrileño, a cuatro días de la cita del presidente con el juez Juan Carlos Peinado. La pareja presidencial ha aprovechado la primera jornada de competición de los Juegos Olímpicos, que se celebran desde ayer en la capital francesa, como excusa para volar en Falcon y ahorrase así los billetes de avión para la escapada romántica en la ciudad del amor. Sánchez y Begoña Gómez han despegado de la base aérea de Torrejón de Ardoz a las 9:51 horas y han aterrizado a las 11:21, tras una hora y media de viaje, en la base aérea de Vélizy-Villacoublay. Ese mismo avión, perteneciente al Ala 45 del Ejército del Aire y del Espacio, ha retornado a Madrid minutos más tarde.

La aparición de Sánchez con la imputada Begoña Gómez ha sido toda una sorpresa para la delegación española. El presidente ha decidido viajar este sábado para apoyar a los deportistas de nuestro país en los Juegos Olímpicos, un día después de la ceremonia inaugural a la que acudieron los Reyes, y lo ha hecho con su mujer imputada por varios delitos de corrupción. Allí, en París, les esperaban la ministra de Educación, Formación Profesional, Deportes y portavoz, Pilar Alegría, y el presidente del Consejo Superior de Deportes, José Manuel Rodríguez Uribes.

Ésta es la segunda vez que Pedro Sánchez acude con Begoña Gómez a un acto público tras la decisión del magistrado de imputarla -la anterior fue en un mitin del PSOE en Benalmádena (Málaga)-. Sin embargo, hace dos semanas, el jefe del Ejecutivo viajó solo a Washington durante la cumbre de la OTAN. Una cita a la que es habitual que acudan las parejas, con una agenda paralela propia, y a la que ambos estaban invitados a una cena que ofrecía el presidente anfitrión, en este caso el presidente de Estados Unidos, Joe Biden. Sánchez fue de los pocos mandatarios que se presentó solo a dicha cena.

A su llegada a la capital francesa, pocos minutos después de aterrizar en París, el presidente y su mujer han acudido a presenciar la competición de judo con representación española de este sábado por la mañana, en la que participaban Joan Garrigós y Laura Martínez. Lo han hecho acompañados del presidente del Comité Olímpico Español, Alejandro Blanco, y vestidos con un polo del organismo deportivo. Esta tarde, según ha podido saber OKDIARIO, se espera su presencia en el partido que disputarán las féminas de Waterpolo. Tras dicho encuentro, según explican fuentes cercanas a Sánchez y Begoña Gómez a este periódico, ambos tendrán «agenda privada». La pareja presidencial cenará en un restaurante parisino y se alojará en un hotel de cinco estrellas de la ciudad.

Hoy no consta ningún tipo de acto ni reunión oficial con las autoridades francesas, como sí tuvieron los Reyes durante los dos días anteriores, y tampoco parece que los vaya a tener este domingo, antes de poner rumbo de nuevo a España.

Sánchez ha elegido la competición de judo aprovechando que el deporte español afrontaba sus primeras oportunidades de medalla en París en esta disciplina. Junto con todos sus acompañantes, su esposa, Alegría, Uribes y una corte de asesores, vieron en directo la impecable matinal de los judocas españoles, que sumaron cinco victorias en otros tantos combates y se metieron en las semifinales de sus respectivas categorías.

Sin coincidencia con los Reyes

Aunque Pedro Sánchez y Begoña Gómez han aterrizado en la misma base aérea de la que han partido los Reyes minutos más tarde, tras haber participado ayer en la ceremonia inaugural a orillas del río Sena, el presidente y su esposa «no han coincidido» con Felipe VI y Letizia. Los aviones han permanecido aparcados de lado durante aproximadamente media hora, pero el presidente y el jefe del Estado ni tan siquiera se han cruzado durante el aterrizaje y despegue. Los reyes, tras dos días en la capital francesa con una intensa agenda institucional, han puesto rumbo a Palma de Mallorca para iniciar sus tradicionales vacaciones de verano.