Una cámara grabó un coche como el de Óscar en un túnel de lavado tras morir Esther López
A las 15:23 de la tarde del día siguiente a la desaparición de la joven de Traspinedo el sospechoso estaba ilocalizable pero una cámara lo grabó yendo a lavar el coche
Los investigadores tienen además de la imagen el posicionamiento del teléfono del investigado llegando a la misma gasolinera en la que fue grabado
El cadáver de Esther López tenía pelo y fibras bajo las uñas y la autopsia no descarta que se cambiara de sitio
‘El Manitas’ tras la desaparición de Esther López: «¿Para qué la buscáis si yo he hablado con ella?”
Esther López murió como consecuencia del impacto de un coche similar al de su amigo Óscar. Le sucedió en algún momento de la madrugada en la que su amigo dice haberla dejado en la carretera. Cuando Esther estaba muriéndose, porque alguien decidió no ayudarla después de golpearla con su coche, su teléfono estaba en casa de Óscar. Él sigue negando saber nada de lo anterior, pero es también niega otros hechos ya demostrados en la investigación, como que lo único que le pareció importante hacer 12 horas después de la desaparición de su amiga fue conducir hasta la Avenida de Zamora 51 de Valladolid para lavar su coche. Él mantiene que eso no sucedió. Una cámara de seguridad y su teléfono lo contradicen.
OKDIARIO ha tenido acceso a uno de los informes de la Guardia Civil en el que los agentes tratan de explicar la situación de Óscar, el amigo de Esther López, en el caso, y el contenido es simplemente demoledor: “Hay que destacar la escasa credibilidad que merecen las versiones dadas por él mismo en las declaraciones que prestó en calidad de testigo (…) resulta incongruente que Esther quisiera seguir de fiesta y eso no hubiera sido percibido por Carlos (el otro amigo que iba en el coche)”. Y los investigadores tenían motivos para no creerse a Óscar.
Para empezar por la falta de sentido en su versión de cómo Esther se quedó sola y a 8 grados bajo cero en una carretera dejada de la mano de Dios, pero es que lo que sucedió en la vida de Óscar nada más desaparecer Esther, o, mejor dicho, mientras Esther estaba perdiendo la vida, les dio más motivos para desconfiar del que por méritos propios se ha convertido en principal sospechoso del caso. Lo realmente difícil de explicar para Óscar es su comportamiento aquella madrugada.
«No me costó dormir»
La investigación tecnológica de la Guardia Civil ha sido simplemente impresionante. ¿Cómo han sabido los agentes que los teléfonos de Esther López y Óscar estuvieron juntos en la casa de éste mientras a esa hora, según él, ya la había dejado en la carretera? Por uno de los objetos más cotidianos que todos tenemos en nuestras casas: el router que emite la señal wifi que usamos para conectarnos a Internet. Al menos 4 dispositivos de la urbanización El Romeral en la que tienen la casa los padres de Óscar detectaron intentos de acceso por parte de los teléfonos de Óscar y de Esther López.
Pues pese a eso, Óscar niega que el teléfono de Esther pudiera estar en su casa. Pero es que también niega otro hecho aparentemente irrefutable. El dispositivo móvil del sospechoso tiene una aplicación orientada a monitorizar la actividad física del usuario para seguir los periodos de actividad y descanso. Esa aplicación, convenientemente revisada por la Guardia Civil arroja un dato demoledor: generalmente las madrugadas de Óscar era más o menos iguales el pasado mes de enero, con periodos de descanso mayores o menores, pero eso sí, sin intervalos llamativos. La madrugada del 12 al 13 de enero fue llamativamente activa, literalmente Óscar no paró, pese a haber declarado que fue una noche más.
“No me costó dormir, no recuerdo levantarme de la cama por ningún motivo, fue una noche más sin interrupción”. La aplicación de actividad de su teléfono dice que él lo portó estando en movimiento al menos hasta las 05:24 de la madrugada en la que Esther desapareció.
Pero si hay un hecho que compromete a Óscar es los que hizo sobre las 15:00 horas del día siguiente. ¿Qué dijo haber hecho él ese día? Levantarse a las 9 de la mañana, conducir hasta Valladolid, ducharse, pero sin cambiarse de ropa, comer, ver a su hija y pasar un rato con ella. Fue tan preciso que recordó haber vuelto a Traspinedo sólo para deshacerse de una colilla que se quedó en el porche de su casa porque al parecer a sus padres no le gusta ver restos así en su residencia.
Con tanto detalle, ¿por qué pasó por alto haber parado en una estación de servicio a lavar su coche? El coche en el que viajó Esther, el coche en cuyo maletero se encontraron restos de la chica. De hecho, lo hizo en una gasolinera diferente a la que reconoce ir para esos menesteres en Valladolid. OKDIARIO revela hoy la imagen que delata esa parada y que el investigado niega. Veremos qué dice el lunes ante la juez.
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