Internacional
EEUU-Irán

Witkoff, el enviado especial de Trump, se reunió en secreto con Reza Pahlevi el pasado fin de semana

El encuentro se interpreta como un sondeo indirecto de la Casa Blanca para evaluar escenarios futuros

Es el primer contacto de alto nivel conocido entre la administración Trump y una figura clave de la oposición iraní

  • María Ruiz
  • Portadista. Especialista en 'breaking news' y noticias de nacional e internacional. Nací al periodismo en Abc, ayudé a fundar La Razón y viví en Las Provincias.

La Casa Blanca ha abierto discretamente un canal de comunicación con la oposición iraní en medio de la mayor ola de protestas que sacude Irán desde hace décadas: el enviado especial de Donald Trump para Oriente Medio, Steve Witkoff mantuvo una reunión secreta el pasado fin de semana con Reza Pahlavi, el hijo exiliado del último sah de Persia y una de las voces más visibles del disenso contra la República Islámica.

Se trata del primer contacto de alto nivel confirmado entre la administración Trump y una figura clave de la oposición desde que estallaron las manifestaciones a finales de diciembre de 2025. El tema central de la conversación fue la situación en las calles iraníes: la magnitud de las protestas, la brutal represión por parte de las fuerzas de seguridad y las posibles vías de transición política en caso de que el régimen de los ayatolás colapse, según ha revelado el medio de EEUU Axios.

Pahlavi, que vive en el exilio desde la Revolución Islámica de 1979, ha intensificado en las últimas dos semanas su presencia en medios estadounidenses. En múltiples entrevistas ha pedido un respaldo explícito de Washington a los manifestantes y se ha presentado como posible figura de transición hacia un gobierno secular y democrático, sin insistir necesariamente en la restauración de la monarquía.

Cargos de la Administración Trump han destacado que el nombre de Pahlavi ha comenzado a aparecer de forma espontánea en cánticos de las manifestaciones en varias ciudades del país, algo que sorprendió incluso a la propia administración, asegura el citado medio.

Para muchos jóvenes iraníes —nacidos después de 1979— Pahlavi encarna una nostalgia por una época de mayor apertura social, crecimiento económico y prestigio internacional, en contraste con el aislamiento y el autoritarismo actual.

Donald Trump ha mostrado desde  hace días un apoyo público muy claro a las protestas. En publicaciones en Truth Social ha animado a los manifestantes a «tomar el control de sus instituciones» y ha advertido que «la ayuda está en camino», al tiempo que ha cancelado encuentros con funcionarios iraníes mientras continúe la represión. Sin embargo, el propio presidente descartó hace pocos días una reunión directa con Pahlavi, calificándolo de «uen hombre» pero considerando que no sería apropiado en su posición actual.

La reunión con Witkoff —un negociador experimentado y cercano al círculo íntimo de Trump— se interpreta, por tanto, como un sondeo indirecto de la Casa Blanca para evaluar escenarios futuros sin comprometer al presidente de manera directa. Fuentes de la administración indicaron que el equipo de seguridad nacional mantuvo este mismo martes una reunión interna para analizar opciones de respuesta, con el secretario de Estado, Marco Rubio enfatizando por ahora medidas «no cinéticas».

El recuento de víctimas sigue en aumento y varía según las fuentes: al menos 2.000 muertos según las cifras más conservadoras difundidas en medios internacionales, aunque estimaciones extraoficiales elevan la cifra mucho más.