Internacional

La victoria ucraniana en Eurovisión lanza otro conflicto diplomático con Rusia

La cantante ucraniana Jamala superó a las favoritas Rusia y Australia alzándose con el triunfo en un concurso que nunca ha destacado por su carga política, a diferencia de esta ocasión: lo hizo con la canción ‘1944’, que versaba sobre las deportaciones de los tártaros de la península de Crimea en tiempos del dictador soviético Stalin.

La cantante, descendiente de esos tártaros, ha venido trazando paralelismos con la anexión de Crimea por parte de Rusia en 2014, soliviantando así al Kremlin. Según las reglas, el festival del próximo año se deberá celebrar en Kiev y desde Rusia ya se ha apuntado hacia un posible boicot.

El presidente ucraniano Petro Poroshenko escribió en Twitter que “su voz se ha escuchado en todo el mundo representando a toda la población ucraniana. La verdad, como siempre, ha prevalecido”. “Es una gran oportunidad y una gran responsabilidad porque Europa ha mostrado su confianza en nosotros” aseguró la cantante Jamala.

Precisamente este domingo se celebró el día ucraniano de recuerdo a las víctimas de la represión política, dos semanas después de que la administración rusa en Crimea ilegalizase al principal partido de los tártaros en la zona entre acusaciones de persecución sistemática a esta etnia.

“Las geopolíticas han ganado en tiempo de descuento, la política ha medrado y triunfado sobre una competición justa” escribió en Facebook el jefe del comité de Asuntos Exteriores en la cámara alta del Kremlin Konstantin Kosachev. Moscú siempre ha rechazado que se haya anexionado Crimea, argumentando que fue su población la que expresó el deseo de formar parte de Rusia en un referéndum, y que sus tropas están allí con la única misión de que se respete la “voluntad popular”.

Desde que las luchas entre las fuerzas ucranianas y los separatistas pro-rusos comenzasen hace dos años ya han muerto más de 9.000 personas. Desde febrero de 2015 existe un alto el fuego, pero aún no han conseguido las dos partes alcanzar un acuerdo para celebrar elecciones locales.