Internacional

La UE pide a los líderes internacionales impedir un colapso socioeconómico en Afganistán

El alto representante de Política Exterior de la Unión Europea, Josep Borrell, ha pedido este domingo a los líderes internacionales que actúen para impedir un colapso socioeconómico en Afganistán tras el retorno al poder de los talibán a mediados de agosto.

«Necesitamos tener gente sobre el terreno en Afganistán, además de nuestros trabajadores humanitarios. La pregunta no es si deberíamos tener una presencia mínima de la UE, sino cuándo y cómo», ha apuntado Borrell.

El máximo diplomático europeo ha recordado que, desde que los talibán tomaron el poder, la UE ha decidido aumentar la ayuda humanitaria de 57 millones de euros a 200 millones de euros y, junto a sus estados miembros, se han comprometido 677 millones de euros para ayudar a millones de afganos.

No obstante, también ha indicado que tanto la UE como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial han suspendido por ahora el acceso de Afganistán a sus programas debido a la incierta legitimidad del nuevo gobierno afgano.

«Coincidimos en la necesidad de evitar un colapso socioeconómico en los próximos meses. Esto requiere sobre todo que los talibán tomen las medidas que permitan a la comunidad internacional ayudar al pueblo afgano», apuntó Borrell.

Esta situación está provocando una rápida devaluación de la moneda afgana y una alta inflación, dado que hay indicios de que los precios de los alimentos han subido al menos un 50% desde que los talibanes tomaron el poder.

Aemás, el sistema bancario afgano permanece en gran parte paralizado y los afganos no pueden retirar dinero de sus cuentas, mientras que el sistema de salud, que dependía en gran medida de las ONG y la ayuda exterior, «está al borde del colapso».

«Si la situación continúa y se acerca el invierno, se corre el riesgo de convertirse en una catástrofe humanitaria. Las personas desesperadas pueden huir del país, creando un movimiento migratorio masivo que afectará a los estados vecinos, quienes ya albergan a más de tres millones de refugiados afganos», ha explicado Borrell.

De momento, la UE está estudiando «posibles opciones, teniendo en cuenta la situación de seguridad, comenzando con una misión exploratoria del Servicio Europeo de Acción Exterior.

El pasado año, la asistencia internacional representó el 43 por ciento del producto interno bruto de Afganistán, contribuyó a financiar el déficit comercial que asciende a un 30 por ciento del PIB y a pagar el 75 por ciento de las nóminas de funcionarios públicos.