El ruso Lavrov también está en China para verse con Xi, que dice a Sánchez que están «en el lado correcto de la Historia»
Xi transmite Sánchez que China y España están "en el lado correcto de la historia" ante la "ley de la selva"

El ministro de Asuntos Exteriores ruso, el todopoderoso Serguéi Lavrov, está en China, como el presidente Pedro Sánchez; curiosa coincidencia. Lavrov ha llegado este martes a la capital asiática para mantener encuentros de alto nivel con el dictador comunista Xi Jinping. Su visita oficial, programada para los días 14 y 15 de abril, coincide con la estancia de Pedro Sánchez en Pekín en el marco de su gira por el país asiático, con su mujer tetraprocesada Begoña Gómez.
Fuentes diplomáticas rusas confirman que Lavrov mantendrá reuniones bilaterales con su homólogo chino y con el propio Xi, con el objetivo de reforzar la asociación estratégica entre Moscú y Pekín en materia económica, de seguridad y de posicionamiento ante los desafíos globales actuales. La agenda incluye el análisis de la situación en Ucrania y la coordinación frente a las políticas de la Administración Trump, según indicaron portavoces del Ministerio de Exteriores ruso.
La presencia simultánea de Lavrov y Sánchez en la capital china no responde a un evento conjunto de los tres, sino a visitas paralelas que revelan el interés de ambos países por estrechar lazos con Pekín en un momento de reconfiguración geopolítica. Mientras Lavrov aterrizaba para sus compromisos, Sánchez culminaba su programa de ayer, que incluyó una cena de Estado ofrecida por Xi Jinping.
En esa cena, Xi transmitió a Sánchez que China y España están «en el lado correcto de la historia» ante lo que describió como una «ley de la selva» en las relaciones internacionales. Precisamente, Sánchez utilizó la misma expresión para definir el nuevo orden mundial que, según él, Trump y Netanyahu quieren conformar.
Sánchez, por su parte, había reiterado previamente su llamamiento al respeto del derecho internacional en Gaza, Líbano y otros escenarios.
El Gobierno español ha valorado positivamente el «diálogo constructivo» con Pekín en ámbitos comerciales e inversores, sin entrar en detalles públicos sobre las expresiones exactas de Xi en la cena. Desde el Ejecutivo chino tampoco se han difundido transcripciones literales, pero las crónicas coinciden en que el mensaje subrayó la necesidad de defender el multilateralismo frente a enfoques unilaterales.
Las visitas paralelas de Lavrov y Sánchez en China hacen pensar en cómo el gigante asiático busca tejer una red de interlocutores diversos en Europa y Eurasia, en paralelo a su alianza consolidada con Rusia.