Harvard demanda al Gobierno de EEUU por impedir que se matriculen alumnos extranjeros
La administración Trump ha señalado que la admisión de estudiantes extranjeros fomenta la violencia y el antisemitismo
La universidad de Harvard ha demandado al Gobierno federal de Estados Unidos, que lidera Donald Trump, por revocar la autorización de los alumnos extranjeros para matricularse en el prestigioso centro de estudios. Esta medida, que afecta directamente a más de 7.000 portadores de visas, supone la expulsión de una cuarta parte del alumnado de la universidad más famosa de Estados Unidos. El motivo de esta iniciativa es que, según el Gobierno americano, la admisión de estudiantes extranjeros «fomenta la violencia, el antisemitismo y la coordinación con el Partido Comunista Chino (PCCh) en su campus».
En una demanda presentada ante el tribunal federal de Boston, Harvard no se ha andado con rodeos y ha calificado la decisión de Trump como una «violación flagrante» de la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense y otras leyes federales. La universidad ha denunciado que la medida ha tenido un «efecto inmediato y devastador» tanto en la institución como en los estudiantes afectados.
«De un plumazo, el gobierno ha buscado eliminar a una cuarta parte del alumnado de Harvard, estudiantes internacionales que contribuyen significativamente a la Universidad y su misión», ha declarado la institución en un comunicado.
Pero Harvard va más allá y denuncia lo que considera una venganza política: «Este es el último acto del gobierno en clara represalia por el ejercicio de los derechos de Harvard amparados por la Primera Enmienda al rechazar las exigencias del gobierno de controlar la gobernanza, el currículo y la ideología de su profesorado y estudiantes».
Antisemitismo y vínculos con China
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, fue quien ordenó el jueves la cancelación de la certificación del Programa de Estudiantes y Visitantes de Intercambio de Harvard, una medida que entrará en vigor a partir del año académico 2025-2026.
Las acusaciones de Noem contra Harvard son contundentes: la universidad ha estado «fomentando la violencia, el antisemitismo y coordinándose con el Partido Comunista Chino». Unas acusaciones que sitúan a la institución académica en el centro de la batalla cultural y geopolítica que libra la administración Trump.
«Es un privilegio, no un derecho, que las universidades admitan a estudiantes extranjeros y se beneficien de sus mayores pagos de matrícula para ayudar a engrosar sus dotaciones multimillonarias. Harvard tuvo muchas oportunidades de hacer lo correcto. Se negó», aseguró Kristi Noem a través de sus redes sociales.
Este enfrentamiento pone de manifiesto la tensión creciente entre el nuevo gobierno republicano y las universidades de élite estadounidenses, especialmente tras los episodios de protestas pro-palestinas que se vivieron en los campus durante el conflicto de Gaza.
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