Internacional
EEUU captura a Maduro

EEUU intercepta un petrolero de la ‘flota fantasma’ rusa en el Atlántico norte escoltado por un submarino de Putin

Estados Unidos llevaba dos semanas monitoreando al petrolero, desde su salida de las costas cercanas a Venezuela

  • María Ruiz
  • Portadista. Especialista en 'breaking news' y noticias de nacional e internacional. Nací al periodismo en Abc, ayudé a fundar La Razón y viví en Las Provincias.

El Ejército de EEUU ha confirmado este miércoles la interceptación del petrolero ruso Bella 1 por «violaciones de las sanciones estadounidenses» al ser parte, supuestamente, de la flota fantasma que emplea Moscú para sortear las sanciones al sector energético en Venezuela.

EEUU llevaba dos semanas monitoreando al petrolero, desde su salida de las costas cercanas a Venezuela, y que iba escoltado por un submarino también ruso. En el momento de la interceptación, el submarino ya no se encontraba allí.

«El bloqueo al petróleo venezolano sancionado e ilícito continúa sigue plenamente vigente en todas las partes del mundo», ha celebrado el secretario de Defensa, Pete Hegseth, en un mensaje en redes sociales.

El Departamento de Justicia, en coordinación con el Departamento de Defensa ha interceptado el petrolero ruso, ha confirmado el Mando Europeo del Ejército estadounidense.

En el operativo intervino la fragata USS Munro, perteneciente a la Guardia Costera estadounidense, que llevó a cabo labores de vigilancia y seguimiento del buque, en cumplimiento de una orden judicial emitida por un tribunal federal de Estados Unidos.

Por su parte, el Ministerio de Transporte ruso explicó que el barco —al que se le había otorgado un permiso temporal de navegación acorde con la normativa rusa y las reglas del Derecho Internacional— fue abordado en alta mar, fuera de las aguas territoriales de cualquier país.

Tras el incidente, las autoridades rusas perdieron el contacto con la tripulación. Aunque el buque navegaba sin carga, logró rechazar el intento de abordaje por parte de fuerzas estadounidenses y se dirigió hacia aguas abiertas del océano Atlántico, aprovechando la situación para cambiar su nombre a Marinera y registrar su pabellón bajo bandera rusa.

El ministerio ruso subrayó que, según lo establecido en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, en alta mar rige el principio de libertad de navegación y ningún Estado puede emplear la fuerza contra embarcaciones registradas legítimamente bajo la jurisdicción de otro país.

Horas antes, medios de comunicación estadounidenses habían informado de que Rusia desplegó unidades navales para proteger y escoltar al petrolero. Este incidente incrementa la fricción entre Moscú y Washington, después de que el buque fuera interceptado por fuerzas navales de Estados Unidos cuando intentaba acceder a puertos de Venezuela, en violación del embargo impuesto por EEUU al petróleo venezolano.

Otro petrolero capturado

Por otra parte, las autoridades estadounidenses han anunciado este miércoles que han incautado un segundo petrolero vinculado a Venezuela durante la jornada, en esta ocasión en aguas internacionales en el mar del Caribe, después de que una acción similar en el océano Atlántico con un buque con bandera rusa.

«El buque interceptado, M/T Sophia, operaba en aguas internacionales y realizaba actividades ilícitas en el mar Caribe. La Guardia Costera lo está escoltando a Estados Unidos como destino final», reza un breve comunicado publicado por el SOUTHCOM en su perfil de la red social X.