¿Cómo se hace?
Frutas

Los trucos para hacer que los limones den más jugo

Los limones son un fruto indispensable en nuestras cocinas. Nos sirven para saborizar las bebidas, condimentar las comidas, etc. Pero si realmente quieres aprovechar este cítrico al máximo, debes aprender cómo hacer que los limones den más jugo.

Algunos aún no lo saben, pero la cantidad de líquido del limón es mucho mayor de la que imaginamos en general. Únicamente debes conocer algunos trucos simples que permiten mejorar su rendimiento, y así ahorrar algo de dinero.

Cómo hacer que los limones den más jugo

Cuestión de temperatura y manipulación

Hay algunos aspectos que deberías considerar a la hora de manipular los limones, siendo el primero que no deben estar fríos. Cuando los sacamos del refrigerador y están fríos, el zumo que se puede obtener de ellos disminuye considerablemente.

Debes mantenerlos a temperatura ambiente y, si por algo los dejas en el frigorífico, retirarlos unos minutos antes de utilizarlos. Inmediatamente antes de usarlos, hazlos rodar bajo la palma de tu mano contra la encimera. Entonces, exprímelos. Haciéndolo de tal modo, romperás el tejido conectivo y el muro de las células del limón; obteniendo mucho más zumo.

Otras recomendaciones

Hay quienes aconsejan calentar los limones en el microondas durante 20 segundos para reforzar el efecto de rotura interna. Independientemente de que los calientes o no, sí te sugerimos cortarlo de manera longitudinal o en cuartos para exprimirlo.

De hecho, el calor es un gran aliado si lo que buscamos es dejar los limones sin nada de jugo. Al cocinar carne a la parrilla, puedes colocar algunos limones cortados longitudinalmente y con la pulpa hacia abajo sobre las brasas para multiplicar su zumo natural.

Luego, y aunque pudiera parecer una cosa obvia, al momento de la compra debes seleccionar los limones más grandes. Aparentemente, éstos proporcionan hasta un 50% más de zumo que los limones medianos y 75% más que los pequeños.

¿Y qué hacer con las sobras?

Una vez que los hayas exprimido, no hace falta que descartes los restos del limón. Puedes aprovechar sus sobras en preparaciones diversas, sobre todo en la repostería. La piel se ralla y sirve para darle sabor a los mousses y los bizcochos, por ejemplo.

Y si ya lo has rallado, lo que quede puede ser útil para elaborar una infusión de limón. La cáscara rallada contiene infinitas propiedades, muy valiosas para el organismo, y así te aseguras de haber sacado partido de cara parte de estas frutas.