¿Cómo se hace?
Limpieza

Cómo limpiar un felpudo de coco

Espolvorear bien el felpudo y limpiar con agua y sal, son las claves para limpiar un felpudo de coco de forma fácil.

Los felpudos de fibra de coco son sin duda uno de los mejores tipos de felpudo que existen, ya que atrapan bien el polvo, pero es necesario que siempre se mantengan bien limpios. Veamos a continuación una guía de pasos en la que te explicamos cómo limpiar los felpudos de fibra de coco.

El felpudo de coco es un tipo de felpudo que cuenta con una textura más rugosa y sobresaliente, de modo que tiene la ventaja de atrapar mejor el polvo, la suciedad y el barro de nuestros zapatos, por lo que estos felpudos a menudo se colocan fuera de la puerta de entrada de la casa o el jardín aunque siempre debemos procurar que estén limpios.

Pasos para limpiar un felpudo de coco

  1.  En general, los felpudos de coco son bastante robustos y resistentes, pero un lavado incorrecto y demasiado invasivo puede decolorarlas o incluso hacer que pierdan su propiedad de atrapar la suciedad y con ello que no nos sirvan para nada.
  2. En primer lugar, es esencial limpiar el felpudo de rastros de polvo y tierra, agitando el felpudo de coco y dejándolo en el aire y al sol. Una vez hecho esto, podemos pasar al lavado real.
  3. Para hacer bien el lavado no hace falta elegir productos que sean muy complicados de conseguir, de hecho basta con hacerlo con una solución a base de agua y sal, con la que rociar las fibras para suavizarlas.
  4. Una vez hayamos pulverizado el agua y la sal sobre el felpudo, tenemos que usar un cepillo que tenga cerdas duras y largas (la escoba clásica también nos servirá para este propósito) y de este modo frotar la superficie y quitar la suciedad que queda. Repetimos la operación, humedeciendo y frotando, hasta que veamos que nuestro felpudo nos ha quedado perfectamente limpio.
  5. Una vez hayamos acabado tan solo tenemos que enjuagar con agua y lo dejamos que se seque al aire, asegurándonos de que la alfombra esté en una posición recta y no doblada, para que no se deforme durante el secado.
  6. Si las fibras de coco están manchadas con grasa, también podemos usar un desengrasante común antes de enjuagar, frotando bien con el cepillo para poder eliminar la mancha por completo.
  7. Recordemos dejar que el felpudo se seque por completo al aire y al sol antes de volver a usarla. Es importante tener esta atención especialmente si solemos tener nuestro felpudo en áreas donde no hay luz solar y hay humedad. En este caso, de hecho, existe el riesgo de que se desarrollen hongos y moho, de modo que es mejor que el felpudo nos quede muy seco antes de volver a colocarlo delante de la puerta.
  8. Por otro lado, será bueno que mantengamos el felpudo limpio, espolvoreando a diario y haciendo la limpieza con agua de forma semanal.