Historia
Ruta de Orwell

Sorprendente hallazgo arqueológico en Zaragoza: el incendio de Leciñena saca a la luz una desconocida zona defensiva con trincheras de la Guerra Civil

  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

El incendio que ha arrasado el monte de Leciñena, en la comarca de Los Monegros en Zaragoza, ha dejado al descubierto una página oculta de su historia que se relaciona con la mítica ruta de Orwell. Entre la ceniza han aparecido los restos de una zona defensiva de la Guerra Civil que permanecía casi invisible.

El hallazgo arqueológico se concentra en la partida de Los Monchos, muy próxima al punto donde se originó el grave fuego. Allí se conservan al menos 500 metros de trinchera, una docena de pozos de tirador, zonas de abrigo, cuevas y estructuras defensivas.

El coscojo, el pino joven y el monte bajo habían mantenido escondidas estas fortificaciones durante décadas. El fuego las ha dejado a la vista sobre un paisaje arrasado, con el suelo cubierto de ceniza y los árboles calcinados.

¿Qué zona defensiva de la Guerra Civil ha revelado el incendio de Leciñena?

El fuego ha dejado a la vista una posición militar de gran tamaño que hasta ahora apenas se intuía. Se trata de un conjunto de trincheras, casamatas, pozos de tirador y cuevas repartidas a ambos lados de una colina, en pleno corazón de Los Monegros.

Una cuadrilla forestal del Bajo Jiloca recorría la zona en labores de remate para sofocar los últimos puntos calientes cuando se topó con los restos. Los operarios quedaron sorprendidos por la cantidad de vestigios. «Hemos visto varias cuevas y extensas fortificaciones», relataron.

Documentan la posición de Los Monchos

El hallazgo lo ha documentado el fotógrafo y vecino de Leciñena, Fernando González Seral, que ya había recorrido el paraje otras veces sin apreciar su alcance. «Se ve claramente que era una posición importante, con casamatas, puestos de tirador, trincheras y bastantes cuevas a un lado y otro de la colina», describió en declaraciones al Heraldo.

Antes del fuego solo se intuían «algunas piedras», pero ahora «lo ha dejado limpio y se ve su verdadera dimensión», señaló González Seral. Para los vecinos, el impacto va más allá del valor histórico.

«Al monte hemos subido siempre a festejar, de romería o de comida a las casetas, y ahora verlo así es terrible; es un mazazo para todos», lamentó González Seral.

Una posición del bando nacional que dominaba Zaragoza

La posición revelada controla buena parte del entorno. Desde lo alto se divisan el monte de Zuera, la ciudad de Zaragoza, la ermita de Magallón, Monte Oscuro y San Simón. «Está en medio de una zona de vigilancia y combate», apuntó González Seral.

La documentación previa permite vincular estas fortificaciones con el bando nacional. El frente quedó estabilizado en este sector tras la pérdida de Leciñena a manos de las tropas leales a la República, el 12 de octubre de 1936.

Los Monegros, primera línea del frente de Aragón entre 1936 y 1938

Ya en 2019, otro incendio en Leciñena dejó al desnudo trincheras y casamatas cubiertas por la vegetación. «No tiene nada de extraño que un incendio forestal saque a la luz restos patrimoniales», explicó la investigadora Gemma Grau, especializada en la Guerra Civil en la zona.

Los Monegros fue primera línea del frente durante casi dos años, entre 1936 y marzo de 1938. Toda la sierra de Alcubierre se fortificó y aún se conservan vestigios desde Tardienta hasta Bujaraloz o La Almolda.

Gemma Grau subraya que el frente de Aragón fue uno de los más importantes de la contienda por su valor estratégico, ya que «protegía Cataluña, sus puertos mediterráneos y parte de su infraestructura industrial».