Periodista, escritor e inventor: Este era Ramón Verea, el inventor de la calculadora moderna
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Si han visitado alguna vez el Museo Smithsonian de Washington DC, uno de los más importantes de Estados Unidos, quizás han podido disfrutar de algunos inventos curiosos y que han cambiado de alguna forma u otra, la historia de la humanidad. Hace poco menos de un año, el museo tuvo expuesto el invento de un gallego que revolucionó el mundo de la tecnología matemática y sobre todo, para el usuario, para siempre. Se trataba una calculadora mecánica capaz de realizar multiplicaciones matemáticas, un invento novedoso que data de 1878 y que inventó el escritor Ramón Verea.
Verea era gallego. Nació en la localidad de A Estrada en Pontevedra. Estudio bajo la supervisión de su tío, un sacerdote de su pueblo que le valió para entrar en el seminario diocesano de Santiago de Compostela. Pero Ramón Verea quería hacer otras cosas. Se quedó sin beca y pudo salir del mundo de la iglesia para emigrar a Cuba en 1855 donde comenzó a dar clase como maestro y escribió sus primeros libros.
Además, en Cuba descubriría su pasión por el periodismo y sacó su lado inventor para crear una máquina para plegar periódicos que posteriormente vendería en Nueva York, ciudad a la que se trasladaría a vivir años después.
Ya en Nueva York, Ramón Verea sacó todo su potencial como escritor, periodista e inventor. Fundó la imprenta El Polígloto, y formó una agencia que se dedicaba a apostar por los nuevos inventos tecnológicos, algo que volvía loco al gallego.
Allí, en Nueva York llegó su gran aportación al mundo de los inventos, y que a la postre sería algo revolucionario que hoy día seguimos utilizando. En 1878, la oficina de patentes de Nueva York le otorga la primera patente de la Verea Direct Multipler, la primera calculadora moderna capaz de realizar multiplicaciones de forma directa, algo impensable para la época.
Un invento revolucionario
La gran máquina inventada por Ramón Verea no era un sofisticado aparato pequeño y rápido como hoy día conocemos. La calculadora de Verea era un aparato de 26 kilos de peso, 14 pulgadas de alto, 12 de ancho y 8 de alto, con la capacidad de sumar, restar, dividir y multiplicar números de hasta nueve cifras, eso sí, había que esperar algunos segundos.
La operación la hacía mediante un mecanismo patentado en 1872 por Edmund Barbour, en un sistema parecido al sistema de tablas de multiplicar del sistema Braille.
Este aparato, el más sofisticado de la época era capaz de multiplicar cifras de hasta nueve dígitos en tan solo veinte segundos, convirtiéndose en la más rápida del mercado en la época.
Esta calculadora fue un invento revolucionario, que sirvió para que los siguientes ingenieros tecnológicos consiguieran ir actualizándola con los años.
Ramón Verea posteriormente creó la revista El Cronista, una publicación quincenal y se tuvo que exiliar a Guatemala en 1895 por su fuerte oposición a la política colonialista norteamericana.
Actualmente, su portentosa máquina de calcular cifras y hacer operaciones es propiedad de IBM, y se guarda custodiada en los depósitos de la sede central en una colección particular que comenzó en 1930, Charles Ranlett Flint, fundador de la compañía americana IBM.
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