Historia
Arqueología

Miedo entre los arqueólogos: encuentran microplásticos en sedimentos del imperio romano con más de 2.000 años

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

Limitar la contaminación por microplásticos es uno de los grandes retos, pero parece que su expansión cada vez es mayor. Ahora también ha aparecido en un lugar tan extraño como un yacimiento arqueológico asociado al imperio romano.

Según una investigación publicada en la revista científica Science of the Total Environment, han detectado microplásticos en un yacimiento datado entre los siglos I y II d. C., lo que demostraría hasta qué punto son un problema.

Desde una perspectiva arqueológica, si los microplásticos pueden infiltrarse en sedimentos antiguos, la lectura del registro histórico del planeta podría complicarse mucho más de lo que imaginamos.

Arqueólogos descubren microplásticos en sedimentos del imperio romano

Los investigadores analizaron sedimentos arqueológicos procedentes de depósitos urbanos en York vinculados a contextos de los siglos I y II después de Cristo.

Algunas de las muestras procedían de excavaciones realizadas a finales de los años 80 y se encontraban a más de siete metros de profundidad.

Para estudiar el material utilizaron espectroscopía μFTIR, una técnica que permite identificar polímeros microscópicos con gran precisión. El análisis demostró la presencia de 16 tipos distintos de microplásticos en las muestras estudiadas.

Lo más preocupante es que estas partículas aparecieron tanto en sedimentos recientes como en los que llevaban décadas almacenados en archivos arqueológicos.

Obviamente, no significa que los romanos utilizasen plástico. Lo que demuestra es que materiales modernos pueden infiltrarse en estratigrafías muy antiguas que se consideraban relativamente intactas.

Es decir, según el estudio publicado en Science of the Total Environment, se trata de la primera evidencia documentada de microplásticos en sedimentos arqueológicos.

El problema de los microplásticos para medir la historia humana en arqueología

El descubrimiento tiene otra consecuencia importante. Durante años, muchos investigadores han propuesto utilizar los microplásticos como un marcador claro del Antropoceno.

Este término fue acuñado por el químico Paul Crutzen para describir la etapa en la que la actividad humana deja una huella visible en el planeta. Su inicio suele situarse a mediados del siglo XX, lo que coincide con la industrialización acelerada, las pruebas nucleares y la expansión global de nuevos contaminantes.

Los plásticos parecían un candidato perfecto para marcar ese momento en los sedimentos: son recientes, resistentes y están presentes prácticamente en todas partes.

El problema es que el registro geológico no funciona como un archivo perfectamente ordenado. Por ejemplo, los microplásticos pueden moverse dentro de los sedimentos, mezclando capas de épocas distintas.

Por ese motivo, encontrar estas partículas en una capa concreta no significa necesariamente que esa capa tenga la misma edad que el plástico.

Cómo puede el microplástico llegar hasta sedimentos del imperio romano

La explicación está en la propia estructura del suelo. Los sedimentos no son bloques compactos, sino un conjunto de granos con poros, agua y actividad biológica.

Ese entorno permite que algunas partículas se desplacen lentamente hacia capas más profundas con el paso del tiempo.

De hecho, las partículas más compactas y redondeadas aparecen con mayor frecuencia en niveles profundos. En cambio, las fibras o fragmentos alargados parecen desplazarse menos porque se quedan atrapados con mayor facilidad en la matriz del sedimento.

El problema no sólo es cronológico. Los investigadores advierten de que la presencia de microplásticos también podría alterar la química del suelo arqueológico.

Eso podría afectar a restos orgánicos muy delicados y a las señales ambientales que los científicos utilizan para reconstruir paisajes y modos de vida del pasado.