Historia
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Elijah Bond: el día que nació la Ouija

El 28 de mayo de 1890, hace hoy 131 años, un desconocido empresario de nombre Elijah Bond registró en el apartado de «juguete/juego» un extraño juego que fue conocido como la Ouija. En este registro no existía ninguna referencia de que se trataba de un juego que pretendía hacer contacto con los muertos.

A lo largo de los primeros años del siglo XX, el juego se popularizó después de la fiebre por los asuntos esotéricos que se vivió en Europa durante la segunda mitad del siglo XIX.

Un veterano de guerra

Elijah Bon era un veterano de guerra que había participado en la Guerra de Secesión, donde luchó del bando confederado. Se decía de él que era masón y no se sabía mucho más sobre su pasado y su vida.

Este 28 de mayo, Bond registró la patente de la Ouija, algo que le daría dinero posteriormente, aunque acabaría vendiendo su producto años después. No queda claro si fue Bond quien inventó el producto. La mayoría de fuentes apuntan a que fue M. Planchette, un francés de mitad del siglo XIX, quien la inventó y Bond se la compró.

Bond negó siempre la acusación, pero lo cierto es que aprovechó la idea para patentarla y crear un negocio de la nada. La idea del juego era sencilla: una tabla de madera con el abecedario, un «sí» y un «no», y un puntero para moverse. Algunos tableros posteriores también llevaban números y la palabra «Adiós», para agilizar las despedidas con los muertos.

Comercialización

A pesar del éxito de la patente de la Ouija de Bond, lo cierto es que fue a su muerte, en 1921, cuando el juego se popularizó de manera general. La patente pasó a manos de un empresario de Baltimore, William Fuld, que dio el empuje empresarial necesario para que el invento se hiciera famoso.

A William Fuld siempre se le conoció como el padre de la Ouija, y cuando falleció en extrañas circunstancias tras un accidente, fue la compañía Parker Brothers la que se hizo con la comercialización y el imperio sigue hasta nuestros días.

La historia se ha encargado de recordar a Elijah Bond como el auténtico inventor de la Ouija. Su tumba estuvo desaparecida durante muchos años, hasta que en 2007 fue localizada en un cementerio de la ciudad de Baltimore. Un grupo de seguidores de la patente de Bond lograron reunir dinero para hacerle una lápida digna y en ella inscribieron el tablero del juego en la parte posterior como legado del empresario.