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Javier Bardem se sincera sobre la crianza de sus hijos: «Sé que tipo de padre no quiero ser»

El actor es padre de dos niños, Leo y Luna

  • Idania Monzón
  • Graduada en Periodismo y Comunicación Audiovisual. Escribo sobre la actualidad televisiva y musical. Además, me gusta investigar y hablar sobre todo lo relacionado con las ficciones del momento, tanto de la pequeña como gran pantalla.

Formar parte del mundo del espectáculo y el entrenamiento requiere sacrificios, de eso no cabe duda. Si a ello le sumamos el querer tener una familia y una relación estable, podría decirse que la situación se complica un poco más, especialmente si la pareja está formada por dos de los actores españoles más conocidos de Hollywood. Sin embargo, Javier Bardem y Penélope Cruz son la prueba de que con trabajo y amor es posible. Pues, el matrimonio ha conseguido compaginar sus respectivas agendas laborales con su vida privada. Una labor que les ha llevado a tener una de las relaciones más consolidadas de la industria.

Como bien han contado en muchas ocasiones, se conocieron en su juventud durante el rodaje de Jamón, jamón. Por aquel entonces, ambos no eran estrellas de cine. De hecho, apenas estaban labrando sus respectivas carreras profesionales, pero la chispa nació entre ellos aunque nunca iniciaron ningún romance. Sin embargo, el destino les tuvo preparada una segunda oportunidad. Por ello, lejos de desaprovecharla, comenzaron a vivir su historia como pareja años después. Una historia de amor que fue creciendo y que les llevó a darle la bienvenida al mundo a sus dos hijos en común, Leo y Luna.

Javier Bardem se sincera: «No quiero decirles qué hacer, cómo hacerlo o presionarlos…»

Javier Bardem y Penélope Cruz siempre se han mostrado muy reservados con sus vidas personales. Pero, en ocasiones, sí han hablado un poco de sus hijos. Los niños son anónimos y han sido protegidos por los actores desde el día en que nacieron. Leo nació en el 2011 y Luna en el 2013, por lo que ya son adolescentes. Una etapa complicada para todo padre y para la que es necesario tener mucha paciencia.

Respecto al futuro de sus hijos, el actor español se ha sincerado en una reciente entrevista. «No quiero tener expectativas de en quién quiero que se conviertan por mi propio bien o mi propia recompensa. No quiero decirles qué hacer, cómo hacerlo o presionarlos de una manera que no necesitan», comentó para Gentleman’s Journal. Para Javier Bardem, ser padre es guiar y educar, pero también dejar espacio para que tu hijo se encuentre a sí mismo.

«Tengo un montón de defectos y cosas que necesitan ser corregidas en términos de mí como ser humano», opinó. Pues, el proceso de ser padre le lleva a reflexionar también sobre lo que él tiene que corregir. «Ser capaz de educar a alguien es la responsabilidad más importante que vas a tener en la vida. Estás ayudando a guiar, a formar a alguien, y ¿cómo puedes hacer eso si no te educas a ti mismo? ¿Si realmente no evalúas quién eres como ser humano?», opinó.

Javier Bardem habla sobre su paternidad: «Es increíble cómo no recuerdo mi vida antes de tener hijos»

«Sé más bien qué tipo de padre no quiero ser, y es uno que se queda encima de sus hijos, diciéndoles lo que tienen que hacer y metiéndoles una presión que no necesitan», confiesa. Para el actor, darle una buena infancia y educación a los niños es fundamental para su posterior labor en la vida adulta. «Debemos cuidar y ser muy sensibles con nuestros pequeños para que crezcan de forma saludable. Es una inversión para la sociedad. Cada niño es una inversión para la sociedad», comenta. Y es que, tal y como explicó en una entrevista para The New York Times, ser padre es el mayor regalo que le ha dado la vida.

«Nunca me sentí presionado. Nunca sentí la obligación de hacerlo. Y gracias a Dios, sucedió», confesó. «Es increíble cómo no recuerdo mi vida antes de tener hijos», llegó a reconocer. Pues, desde que él y Penélope Cruz decidieron formar una familia juntos, sus prioridades y percepción de la vida cambiaron. Y es que Javier Bardem explicó que ellos, como pareja, tenían «una necesidad de crear algo hermoso» juntos.