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Qué es la capa blanca del queso brie y cuál es su función: pocos españoles saben que se están comiendo un hongo

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Quesos. Foto: Pixabay.
  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

Existen quesos carísimos y a muchos nos encanta probar una buena tabla, pero no todos sabemos qué es lo que da a cada uno su aspecto y sabor característico. Por ejemplo, qué es la capa blanca del queso brie.

Lo cierto es que esa capa aterciopelada del queso brie (que también tiene el Camembert) es un hongo comestible del género Penicillium, la mayoría de veces camemberti.

Pero no está ahí por puro capricho ni por imagen, sino que es fundamental para una buena maduración y conservación del queso. Además, le da mejor textura y sabor.

Qué es la capa blanca del queso brie y por qué debes comerla

Muchos expertos recomiendan no quitar la corteza de los quesos y con la capa blanca del brie pasa algo parecido, ya que se trata de una protección natural formada por mohos seleccionados.

En estos quesos blandos, el hongo forma una superficie blanca, suave y aterciopelada. Esa corteza es parte del producto y se puede comer, siempre que el queso esté en buen estado.

El problema es que muchos lo confunden con un moho descontrolado, ya que asocian la palabra hongo a comida estropeada. Sin embargo, con el queso brie ocurre justo lo contrario.

El microorganismo forma parte del proceso de elaboración y ayuda a que el queso tenga su textura reconocible. Por eso no conviene retirar la corteza por sistema.

Puede gustar más o menos por su sabor, pero no es un envoltorio. Es una parte comestible del brie y participa directamente en lo que el queso acaba siendo.

Para qué sirve el hongo blanco del queso brie

La función más importante de esta capa es proteger el queso durante la maduración. El hongo actúa en la superficie y ayuda a que el interior no pierda demasiada humedad.

Esa humedad es fundamental para que el brie mantenga una textura cremosa. Si el queso se secara demasiado, perdería una de sus características más apreciadas: esa pasta blanda que se hunde ligeramente al cortarla.

Además, el hongo trabaja sobre proteínas y grasas del exterior del queso, con lo que suaviza la textura y contribuye a los matices de sabor y aroma que lo distingue de otros quesos.

De hecho, también funciona como una barrera frente a las bacterias no deseadas. No es que lo haga indestructible, pero sí que lo protege mientras madura.

El proceso del moho ocurre desde el exterior hacia el interior, lo que lo diferencia de los quesos azules como el Roquefort o el Cabrales, donde el hongo Penicillium aparece repartido en la masa del queso.

Cuándo no debes comer la corteza blanca de los quesos brie

La corteza del queso brie es comestible, pero no significa que cualquier mancha de moho sea aceptable a la hora de comer.

Si sobre la superficie aparece un moho de otro color, una textura extraña o un olor desagradable, lo prudente es descartar el queso entero. En estos casos no basta con cortar la parte afectada.

Hay que tener en cuenta que la contaminación en un queso blando puede extenderse con más facilidad que en piezas duras. También conviene fijarse en el aspecto general.

Por ejemplo, la corteza blanca del brie debe ser uniforme, suave y coherente con el producto. Si el queso huele mal o tiene señales de deterioro, ya no estamos ante la corteza normal.

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