Investigadores andaluces transforman residuos de poda de almendros y cítricos en fertilizante agrario mezclándolos con microalgas
Sacar productividad de los residuos agrícolas puede revolucionar el sector primario tanto a nivel económico como medioambiental. Por ello, los investigadores andaluces ya trabajan en una solución mediante microalgas para lograrlo.
En concreto, un nuevo proyecto trabaja con podas, cáscaras y subproductos de cultivos leñosos para convertirlos en biochar y mezclarlos después con microalgas.
El objetivo es obtener un bioinsumo natural capaz de mejorar el suelo, retener más agua y reducir la dependencia de fertilizantes externos en explotaciones de cítricos y almendros.
Cómo los residuos de cítricos y almendros pueden ser un bioinsumo agrario en Andalucía
Uno de los retos de la agricultura y ganadería española es aprovechar mejor los residuos. El proyecto GO-BioChargae desarrollado en Andalucía va en esa dirección.
Y es que su objetivo es transformar un residuo agrícola en una herramienta útil para el propio campo. En lugar de tratar las podas, cáscaras y otros restos vegetales como un problema, los convierte en materia prima.
La primera parte del proceso consiste en producir biochar mediante pirólisis controlada. Este material se aplica al suelo como enmienda agrícola por su capacidad para mejorar la estructura y la fertilidad, aumentar la retención de agua y almacenar carbono de forma estable.
La segunda parte combina el biochar con microalgas cultivadas en las propias explotaciones mediante fotobiorreactores. De esa mezcla saldrá un bioinsumo natural con propiedades bioestimulantes y regeneradoras.
De momento la propuesta se centrará en cultivos leñosos, especialmente cítricos y almendros, y se validará en fincas reales. Con ello pretenden lograr que sea una mejora real en el campo y no un simple experimento de laboratorio.
Cómo mezclar biochar y microalgas mejora el suelo agrícola
El biochar ayuda a cambiar el comportamiento del suelo. Puede favorecer su estructura, mejorar la fertilidad y contribuir a que el agua permanezca más tiempo disponible para el cultivo.
Pero con las microalgas se añade otra capa agronómica, ya que apoyan la vida del suelo y favorecen el desarrollo de los cultivos, especialmente en lo referido a la nutrición vegetal, la actividad biológica y la eficiencia hídrica.
De hecho, el objetivo de la combinación es solucionar varios problemas al mismo tiempo. Por un lado, el agricultor aprovecha residuos que ya genera la explotación. Por otro, puede reducir la necesidad de insumos externos y avanzar hacia un modelo más circular.
También se estudiará el carbono que puede quedar fijado en el suelo con la aplicación de biochar activo. El proyecto analizará si esa práctica podría abrir en el futuro oportunidades vinculadas a créditos de carbono en mercados voluntarios.
La herramienta digital andaluza que ayuda al agricultor a decidir riego y fertilización
GO-BioChargae también desarrollará una plataforma digital de apoyo a la toma de decisiones para que el agricultor pueda ajustar mejor el riego, la fertilización y la aplicación de los nuevos bioinsumos.
La herramienta trabajará con sensores, datos agroclimáticos e imágenes multiespectrales para seguir el estado del suelo y de los cultivos. Además, incorporará un sistema de interacción por voz para facilitar su uso en el día a día.
Este tipo de avance técnico es fundamental para la supervivencia de las pequeñas y las medianas explotaciones. No sólo es cuestión de tener más datos, sino de convertirlos en recomendaciones claras sobre cuándo regar, cómo fertilizar y cómo aplicar el bioinsumo.