Gastronomía
Comida española

Es el dulce asturiano más popular en Carnaval, pero en el resto de España jamás hemos oído el nombre

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

Si pensamos en gastronomía asturiana, lo primero que se nos viene a la cabeza es el cachopo. Los que la conozcan mejor quizás recuerden la sopa de hígado. Pero cuando llega el Carnaval tienen un postre dulce que fuera del Principado casi nadie ha probado.

Mientras en otras comunidades autónomas triunfan los buñuelos o las torrijas, en las casas de Asturias el protagonismo se lo llevan las casadielles. Una especie de empanadilla dulce que va a enamorarte.

Son parte del calendario festivo, de la cocina familiar y de una tradición que se mantiene viva generación tras generación, aunque su nombre siga siendo casi desconocido en buena parte de España.

Qué son las casadielles y por qué forman parte del Carnaval de Asturias

Las casadielles, o les casadielles, son una especie de empanadilla dulce rellena de nuez, azúcar y anís. Junto con los frixuelos, son el postre más representativo del Carnaval asturiano.

Todavía queda algún pueblo donde también se preparan durante la Navidad, pero es minoritario. Hablamos de un dulce muy intenso, aromático, y que mezcla un exterior crujiente con un interior muy jugoso.

Tradicionalmente se fríen y se rebozan en azúcar nada más salir del aceite. Existen dos versiones principales: las casadielles de masa, que son las más habituales, y las de hojaldre, que se cocinan al horno.

De todas formas, al ser un postre tradicional, cada familia tiene su propia receta y no vas a encontrar dos iguales. Lo normal es hacer pequeñas variaciones en el relleno o en la masa, lo que aumenta el carácter casero.

Qué ingredientes necesitas para hacer casadielles asturianas en casa

Como la mayoría de platos tradicionales, los ingredientes de las casadielles son muy sencillos. Para la masa se utilizan vino blanco, mantequilla derretida, manteca de cerdo, yema de huevo, sal, levadura química y harina de trigo.

El objetivo que buscan es lograr una masa blanda y manejable, ya que está pensada para poder freírla sin que absorba demasiada grasa.

El relleno es el verdadero protagonista. Se prepara con nueces trituradas, azúcar, anís dulce y un poco de agua para ligar la mezcla.

La nuez debe molerse con cuidado para que no suelte su aceite y el relleno conserve cuerpo. Además, hay que aromatizar previamente el aceite de fritura con piel de limón y anís estrellado, un detalle que marca la diferencia en el sabor final.

Cómo puedes preparar casadielles este Carnaval

La elaboración comienza aromatizando el aceite con piel de limón y anís estrellado durante unos minutos a fuego medio. Mientras tanto, se prepara el relleno mezclando la nuez triturada con el azúcar, el anís y el agua.

Para la masa, se mezclan el vino, el aceite, la sal, la levadura, la yema, la mantequilla y la manteca. La harina se añade poco a poco hasta obtener una masa que no se pegue a las manos.

Uno de los pasos clave es el plegado: la masa se estira y se dobla varias veces para darle estructura, antes de dejarla reposar en la nevera durante dos horas.

Una vez reposada, se estira de nuevo y se corta en cuadrados. En el centro se coloca una tira de relleno, se humedecen los bordes y se cierra la masa, sellando los extremos con un tenedor.

Por último, se fríen a fuego medio, comenzando por la parte del cierre, hasta que quedan doradas. Tras escurrir el exceso de aceite, se rebozan en azúcar.