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Vox diluye la figura del director jurídico en el Congreso entre Figaredo, De Hoces y Ortega Smith

Vox ha eliminado la figura de director jurídico del Grupo Parlamentario de la formación en el Congreso y ha diluido sus competencias entre José María Figaredo, Javier Ortega Smith e Ignacio de Hoces. La supresión de este cargo es reciente. Se efectuó poco antes de terminar el anterior año parlamentario. Pero, ¿por qué el partido verde decidió reestructurar el organigrama de su departamento jurídico en la Cámara Baja? La respuesta está en el cese del anterior líder de este órgano, Miguel Trillo, el cual abandonó su cargo en el mes de diciembre. Así consta en el recorrido profesional de Trillo publicado en redes sociales, donde se demuestra que actualmente se encuentra trabajando en una empresa privada. «Decidieron que no iba a ver un nuevo director jurídico», han dicho fuentes de Vox en el Congreso de los Diputados. Además, OKDIARIO ha podido saber que esta decisión se llevó a cabo para que los altos mandos de la formación tuviesen un mayor control de dicho departamento.

Ahora bien, en la anterior estructura del departamento jurídico, también tenían competencias tanto Ortega Smith, como Figaredo o De Hoces, pero no dirigían dicho órgano. Fuentes de Vox en la Cámara Baja han revelado que José María Figaredo «presionaba» para que se hiciese bien el trabajo e impulsaba las iniciativas parlamentarias como Secretario General. Además «estaba metido en el equipo jurídico sobre todo en temas de recursos». En este cometido también destacaba Ortega Smith. Por su parte, De Hoces ayudaba en la relación con la cámara. En cuanto a las competencias que tenía el director jurídico del partido verde en el Congreso de los Diputados estaban, entre otras, la comunicación con la dirección técnica parlamentaria y la supervisión del trabajo que desempeñaban los trabajadores del departamento.

Sin embargo, actualmente, José María Figaredo ha asumido un papel más relevante en los asuntos jurídicos de su partido en el Congreso. Las mismas fuentes han confirmado que el actual secretario general del grupo parlamentario supervisa el trabajo realizado y tiene poder de decisión en cuanto a la interposición de recursos. Además, se ha posicionado como la imagen jurídica del partido junto a Ortega Smith cada vez que la formación conservadora interpone un recurso o realiza cualquier acción judicial de calado.

Cabe decir que Vox otorga a sus departamentos legales una importancia máxima. El partido que dirige Santiago Abascal saltó a la fama después de personarse como acusación popular en el juicio del procés. Fue en noviembre de 2017 y Vox únicamente tuvo que aportar 20.000 euros de fianza para hacerse un hueco en el Tribunal Supremo que condenó a los golpistas catalanes a más de 90 años de prisión. Después de aquello, Vox aprendió una importante lección: podía hacerse oír en los juzgados.

Por este motivo, actualmente Vox posee una maquinaria jurídica bien engrasada que se ramifica en dos líneas principales: la vicesecretaria jurídica que lidera Marta Castro a nivel orgánico y que depende de la secretaría nacional del partido y el departamento jurídico en el Congreso de los Diputados que ha pasado por una renovación en su dirección. Ambas bifurcaciones suponen el arma más poderosa de Abascal para llevar a cabo una férrea oposición.