España
Congreso de los Diputados

El vicepresidente Iglesias quiere negociar con Puigdemont y defiende a los ‘Jordis’: “Son demócratas”

Dice estar dispuesto a negociar con el fugado Puigdemont porque "representa mucha gente"

  • Joan Guirado
  • Corresponsal de Gobierno y Casa Real. Siguiendo la actividad del presidente y líder del PSOE, Pedro Sánchez, y del Rey de España. También política catalana.

El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, considera “unos demócratas que deberían formar parte del debate político” a Jordi Sánchez y Jordi Cuixart. Los dos líderes separatistas, el ex presidente de la Assemblea Nacional Catalana y el presidente de Òmnium Cultural, cumplen condena por el referéndum ilegal del 1 de octubre y el asedio a la consejería de Economía, durante el registro de la Guardia Civil y la comitiva judicial.

Seclaraciones en el Congreso de los Diputados, durante la Comisión para la Reconstrucción Económica y Social de España tras el golpe del coronavirus, donde también ha declarado estar dispuesto a negociar con el prófugo Carles Puigdemont. Iglesias defiende esa negociación con el fugado de la justicia española porque es el líder de un partido “al que votan muchos catalanes”.

Las palabras del vicepresidente del Gobierno han dejado estupefactos a algunos de los diputados presentes en la sala. También a los altos cargos que no estaban y que, rápidamente, han recibido las palabras del número tres del Ejecutivo de Pedro Sánchez. La intervención de Iglesias no ha gustado nada y ha vuelto a disparar las alarmas en Ferraz y el Palacio de La Moncloa.

El ministro de Derechos Sociales ha respondido en estos términos a dos interpelaciones de dos diputados de Junts per Catalunya y el PP, en el transcurso de la comisión parlamentaria que aborda la salida de la crisis sanitaria y económica que está provocando la pandemia, pese a qué nada tenía que ver con lo que se estaba tratando en la sesión del Congreso.

Los independentistas de JxCAT pidieron la comparecencia de Carles Puigdemont en condición de experto y la mesa la denegó. No obstante, hoy, el diputado popular Mario Garcés ha preguntado a Iglesias si él estaría a favor de la comparecencia del líder golpista. Pablo Iglesias ha respondido a esa pregunta afirmando que él está dispuesto a negociar con el fugado al ser el líder de un partido que tiene un amplio apoyo parlamentario.

Sobre Jordi Sánchez y Jordi Cuixart le ha preguntado el diputado separatista por Tarragona, Ferran Bel. El dirigente del PDeCAT ha aprovechado, esta comisión de reconstrucción, para pedir la liberación de los dos líderes independentistas, con condenas de nueve años de prisión. Sobre ambos, que se subieron sobre un coche de la Guardia Civil, el número tres del Gobierno opina que “son unos demócratas”. Considera también que Sánchez y Cuixart deberían poder participar del debate político.

Iglesias, reiterativo

No es la primera vez que Pablo Iglesias considera a los políticos separatistas encarcelados un actor político más. Sí es la primera vez, por eso, que lo hace como vicepresidente del Ejecutivo y durante una intervención como tal, en el Congreso de los Diputados.

Durante la negociación de los Presupuestos Generales del Estado del año pasado, elaborados conjuntamente entre el PSOE y Podemos pese a que el gobierno estaba formado solo por los socialistas, Iglesias se desplazó hasta la cárcel de Lledoners para negociar las cuentas públicas con el presidente de ERC, Oriol Junqueras.

Semanas más tarde, el entonces líder de Podemos en campaña electoral, aseguró que sopesaba viajar hasta Waterloo (Bélgica) para reunirse con el ex presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont. El ahora eurodiputado reside en una mansión de esa localidad desde que se fugó para no tener que dar explicaciones ante la juez de la Audiencia Nacional, Carmen Lamela.

Aunque finalmente no llegó a ir hasta Bélgica, como mínimo haciéndolo público, Pablo Iglesias sí contactó en más de una ocasión con Puigdemont por teléfono. Con el líder de JXCat hablaba de forma periódica de la situación política tanto en Cataluña como en España, en plenas negociaciones para formar un nuevo Gobierno.

Lledoners denegó el permiso a Sánchez

La semana pasada, la prisión barcelonesa de Lledoners, donde cumplen condena todos los políticos catalanes condenados por su papel en el golpe del 1 de octubre, denegó el permiso a Jordi Sánchez para salir a trabajar mediante el 100.2 a la sede del partido político de la Crida Nacional.

Fue una decisión de la junta de tratamiento de la cárcel que no consideraba idóneo que, por el tipo de condena que cumple, el ex candidato a la presidencia de la Generalitat pudiera ir a trabajar a un partido político. Jordi Sánchez, que fue condenado como presidente de la ANC, es a día de hoy el jefe de filas de la Crida, la formación política que fundó junto a Puigdemont y Quim Torra.

La decisión de los funcionarios de la cárcel, avalada por la consejería de Justicia de la Generalitat, provocó un nuevo capítulo de tensión entre los dos socios del Govern, JXCat y ERC, que defienden dos cosas muy distintas respecto a los presos. Los primeros querrían liberarles saltándose las normas mientras que los segundos, que tienen en sus manos la dirección de la consejería, prefieren cumplir la ley.