España

Sánchez exhumará a Franco antes del 1 de noviembre pese a la reclamación de la familia al Supremo

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno en funciones, no está dispuesto a alterar sus planes para exhumar a Francisco Franco, a pesar de la nueva reclamación de la familia del dictador ante el Tribunal Supremo para que aclare su sentencia. Los Franco intentan suspender «la firmeza y ejecutividad» de la decisión del Alto Tribunal, un fallo que autorizó al Ejecutivo del PSOE a realizar la exhumación de Franco tal y como querían desde el Palacio de la Moncloa: prohibiendo a la familia inhumar los restos mortales en la Catedral de la Almudena.

Sin embargo, Sánchez tiene el convencimiento, por la información a la que ha accedido, de que la pretensión de la familia no triunfará y que, por lo tanto, Franco será exhumado, tal y como había planeado el PSOE, antes del 1 de noviembre. Es más, fuentes socialistas confirman a OKDIARIO que la consigna del jefe del Ejecutivo ha sido ya comunicada y consiste en que el plan inicial de exhumar los restos mortales del dictador del Valle de los Caídos no se altera.

Y todo ello, pese a que la familia del dictador está pendiente de la contestación del Tribunal Supremo tras haberle reclamado a esta corte judicial una aclaración sobre su sentencia. Fuentes judiciales han confirmado a este periódico que, tras presentar los nietos un recurso de aclaración sobre el fallo del Alto Tribunal, la sentencia queda provisionalmente sin efecto hasta que el tribunal competente –de la Sección Cuarta de la Sala Tercera de lo Contencioso-Administrativo– resuelva la petición de la familia.

Los Franco ya avanzaron que agotarían todos los trámites y las instancias judiciales para intentar desmontar la decisión del Supremo. Por ello, y como paso previo al futuro recurso que interpondrán ante el Tribunal Constitucional, han requerido de los magistrados competentes que formulen aclaraciones sobre el contenido de la sentencia emitida.

Una vez aportadas las mismas, instarán al Tribunal de Garantías la adopción de medidas cautelarísimas para impedir que el Gobierno pueda hacer efectiva la salida de Franco –de la que ha sido su tumba durante los últimos 44 años– antes de que el máximo órgano constitucional se pronuncie sobre la admisión a trámite de su nueva solicitud de amparo y de que el Ejecutivo socialista en funciones pueda acometer intervenciones irreversibles, tal y como ya han apuntado desde Moncloa, antes de la repetición electoral del próximo 10-N.

No obstante, nada de ello parece alterar la agenda de Sánchez, ya que está convencido, tal y como ha comunicado ya a sus equipos, de que la pretensión de la familia no triunfará. El secretario general del PSOE ha confirmado igualmente que pasará la exhumación por el Consejo de Ministros, que se hará con luz y taquígrafos, que no se realizará en plena campaña electoral, y que, por lo tanto, se llevará a cabo antes del 1 de noviembre.

Las mismas fuentes socialistas consultadas por este periódico, además, han señalado que ese es, literalmente, el plan trazado desde el momento en el que se conoció la sentencia y que nunca se ha variado ante la evidencia, según su versión, de que el Tribunal Supremo no va a dilatar ni permitir que se demore la decisión firme que ya ha tomado.