Rovira no tenía retirado el pasaporte
Marta Rovira se ha dado a la fuga y este viernes no comparecerá ante el juez Llarena en el Tribunal Supremo. A la dirigente de ERC no se le había retirado el pasaporte, pese a su imputación en tres delitos (rebelión, sedición y malversación de fondos) por su participación en el golpe independentista.
Rovira había abonado una fianza de 60.000 euros el pasado 28 de febrero para no ingresar en la cárcel. El pago se hizo efectivo por para de la caja solidaria de la ANC.
Anoche, horas después de concluir el pleno de investidura de Jordi Turull, la dirigente fugada delegó sus funciones en ERC como secretaria general en una reunión de la cúpula del partido con aires de funeral.
El juez del Supremo había citado para hoy a Rovira, Turull, Romeva, Bassa, Rull y Forcadell para notificarles el auto de procesamiento de una causa en la que el número de investigados se eleva ya a 28 personas por los delitos de rebelión, sedición o malversación. Pero la apertura del auto de procesamiento irá acompañada del auto de prisión incondicional para los seis citados, en base al artículo 505 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.
Lo último en Cataluña
-
Tres tesoros históricos de un pueblo de Tarragona: miradores, acueductos y una ruta circular perfecta para Semana Santa
-
Éste es el sueldo de un empleado de Caprabo en Cataluña en 2026
-
Previsión AEMET: Cielo nublado y chubascos en Barcelona, con viento moderado y cambios de temperatura
-
Parece Alemania pero es España: éste supermercado paga a sus clientes por reciclar
-
Concierto de Rosalía en Barcelona 2026: dónde es, horario, cómo llegar y cuánto dura
Últimas noticias
-
ONCE hoy, lunes, 23 de marzo de 2026: Cupón Diario y Super 11
-
Badosa se sincera: «Qué jodido es el puto miedo, a veces no puedo controlar mis voces internas»
-
Omar Montes anuncia su ‘retirada’ de la música: sus canciones más escuchadas
-
La Primitiva: resultado y comprobar número premiado hoy, lunes 23 de marzo de 2026
-
Trump planta una estatua del «héroe» Cristóbal Colón en la Casa Blanca: «Estamos en deuda con él»