España

Radicales separatistas queman la foto de Felipe VI y Macron en la marcha de la Diada

Varios encapuchados han quemado una foto del Rey Felipe VI, otra del presidente de Francia, Emmanuel Macron, y una bandera europea durante la manifestación convocada por los radicales separatistas de izquierda con motivo de la Diada 2019 celebrada este miércoles en Cataluña.

La movilización ha comenzado sobre las 18.45 en la plaza Urquinaona de Barcelona bajo el lema ‘Organicemos el poder popular. Hacia la independencia no hay atajos’, y estaba convocada por las organizaciones de la Izquierda Independentista (Alerta Solidària, CUP, Arran, COS y el Sindicat d’Estudiants dels Països Catalans (Sepc)), y en la cabecera estaba la diputada de la CUP en el Parlamento de Cataluña, Maria Sirvent.

Los manifestantes han exhibido esteladas, banderas independentistas de otros lugares y han gritado proclamas como ‘1 de octubre, ni olvido ni perdón’, ‘Ni Francia ni España: Països Catalans’ y ‘Independencia, socialismo y feminismo’.

«Mossos, Guardia Civil y Policía, alianza criminal»

En la marcha los radicales también han protestado contra los cuerpos policiales: ‘Mossos, Guardia Civil y Policía Nacional, alianza criminal’, ‘Fuera las fuerzas de ocupación’ y ‘Los Mossos también son fuerzas de ocupación’.

En declaraciones a los medios, Rita Bruguera (Endavant) ha señalado que en los últimos años se ha demostrado que sin desobediencia no se alcanzará la independencia, y tampoco con gobiernos «que hagan pactos y renuncias que perjudiquen sobre todo» a la clase trabajadora.

Por parte de Arran, Núria Martí ha afirmado que «los cortos plazos, los pactos e ir de la ley a la ley no sirven para nada», por lo que ha apostado por desobedecer y autoorganizarse desde la base.

La Diada de 2019 pincha en asistencia

El independentismo pierde fuelle. Apenas 600.000 personas han acudido la manifestación por la Diada convocado por la ANC, el brazo civil del separatismo, según los datos siempre generosos de la Guardia Urbana de Barcelona. Son 400.000 personas menos que el año pasado. Y 1,2 millones menos que las que salieron en la calle en 2014, bajo el reclamo de la primera consulta ilegal del 9-N, siempre según cifras oficiales de la policía barcelonesa.

La desmovilización supone un claro mensaje que todos los protagonistas del movimiento separatista deberán analizar, siempre tan proclives ellos a exhibir su poder en la calle como contrapunto al que no logran alcanzar en las urnas.