España
Cumbre del G-7

«Presos políticos vascos» y «derecho a decidir» en el programa contra el G-7 que une a Podemos y Bildu

La 'contracumbre', impulsada por organizaciones antisistema y con el apoyo de partidos como Bildu, Sortu y Podemos, llevará a cabo acciones de protesta contra la presencia de los líderes mundiales en Biarritz.

  • Luz Sela
  • Periodista política. En OKDIARIO desde 2016. Cubriendo la información del Congreso de los Diputados. Licenciada en Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela. Antes, en COPE, ABC Punto Radio y Libertad Digital.

La ‘contracumbre’, la programación paralela al G-7 que se reúne este fin de semana en Biarritz organizada por grupos antisistema con el apoyo de partidos como Bildu y Podemos, contará en su programa con actividades en defensa de los «presos políticos vascos» y del «derecho a decidir», entre otras cuestiones.

La acción de protesta ha sido organizada por las plataformas G7 ez! y Alternatives G7, y la programación incluye conferencias, debates y talleres, principalmente, además de las movilizaciones y concentraciones en distintos puntos estratégicos.

Los objetivos son claros y las temáticas, las habituales en acciones alternativas de este tipo: globalización, capitalismo, oligarquías, la precariedad laboral, igualdad y lucha de género o defensa del medioambiente son algunas de ellas.

«Presos políticos vascos»

No obstante, en el programa se encuentran también alusiones a los «presos políticos vascos», en alusión a etarras y proetarras, un tema al que se le dedicó una conferencia -este jueves- a cargo de Sortu y bajo el título ‘La situación de los presos políticos vascos en el proceso de resolución del conflicto’.

«Los magnates del mundo se reúnen en el País Vasco, un país que ha estado en conflicto político y militar durante décadas. A pesar del fin de la lucha armada, decenas de prisioneros están sufriendo las consecuencias, y el conflicto político continúa. De ahí la importancia de dar a conocer la situación de los presos políticos vascos y su papel en la resolución del conflicto», rezaba la convocatoria.

Las actividades cuentan con la participación y asistencia, entre otros, de diputados de Bildu y también de Podemos. Juantxo López de Uralde, de Equo -socio de Iglesias y miembro de la comisión encargada de negociar la investidura de Pedro Sánchez- protagoniza este viernes otra de las conferencias: ‘Contra la destrucción de nuestro planeta, protejamos la tierra, defendamos los seres vivos’. La cita critica «la obsesión por el crecimiento y el consumo, el control de los mercados financieros y las multinacionales» que, considera, «están precipitando el declive de la biodiversidad y acelerando el calentamiento global».

En el programa, impulsado por las organizaciones del espectro de la izquierda radical, se comparan también los casos de Cataluña y el País Vasco, considerando que «los procesos» en estas comunidades «son eminentemente políticos». La conferencia estuvo a cargo de Jaume Bardolet, coordinador internacional de la independentista Asamblea Nacional Catalana, y Amalur Álvarez, de ‘Gure Esku Dago’, plataforma que aspira a legalizar el ‘derecho a decidir’ y que ha impulsado varias consultas populares sobre el tema.

Otras temáticas, de lo más diverso, abarcan desde la «acción no-violenta y desobediencia civil», a la protección de los derechos de las personas inmigrantes, la «abolición de la deuda», la «soberanía alimentaria» y la crítica a embalses, energía nuclear o «guerras y militarización», entre otros.

Infiltrados

Las plataformas contra la reunión de los siete grandes líderes mundiales llevan semanas agitando sus acciones. Además de las actividades del programa, se han convocado concentraciones, acampadas y otras acciones de protesta en espacios públicos.

Los organizadores han insistido en el carácter pacífico de sus acciones, que cuentan con el apoyo de partidos como Bildu, Podemos o IU, sindicatos, organizaciones sociales y también del movimiento de los ‘chalecos amarillos’, cuyas protestas contra el Gobierno de Macron dejaron once muertos.

En previsión de incidentes, las fuerzas de seguridad españolas y francesas llevan ya días controlando la zona. El ministro de Interior en funciones, Fernando Grande-Maslaska, admitió este jueves que no se descarta la presencia de radicales infiltrados en la ‘contracumbre’ con la intención de desestabilizar las manifestaciones de estos grupos. En este contexto, Marlaska se ha referido a anarquistas, radicales y a los mismos ‘chalecos amarillos’.

«Estamos preparados para prevenir hechos violentos que quieran impedir el derecho de la ciudadanía a ejercer su libertad de expresión», dijo.

En total, a los 4.000 ertzainas que movilizará el Gobierno vasco se sumarán 2.810 efectivos de las fuerzas de seguridad del Estado, de los que 1.878 serán guardias civiles y 932 policías nacionales, que velaran básicamente por el control de fronteras, la colaboración con Francia, y darán el apoyo necesario a la policía vasca en tráfico y seguridad pública, en una «coordinación absoluta».