España

El PP sopesa ahora abstenerse en la moción de censura de Vox por el ataque de Sánchez al Rey

El PP comenzó con una decisión clara de votar en contra de la moción de censura presentada por Vox contra el Gobierno de Pedro Sánchez. Pero los ataques a la Monarquía llevados a cabo por los socios de Sánchez y por el propio presidente han puesto en duda la conveniencia de mantener esa postura. Por ello, el PP se abrirá en los próximos días a un debate interno para decidir si el voto que emite ante esa moción es el anunciado de un “no” o rebaja su rechazo a una abstención.

El “sí” a la moción parece estar descartado por el hecho de que, al no haber aceptado la invitación de Santiago Abascal a pactar un nombre conjunto como cabeza de la iniciativa, ahora el PP se vería en la tesitura de tener que votar al candidato de Vox.

Pero lo cierto es que el espectáculo lamentable dado en los últimos días por el presidente Sánchez al haber expulsado al Rey de su presencia habitual en la entrega de despachos judiciales en Barcelona, ha hecho replantear a los populares su postura. “Aún es pronto para saber qué postura se va a tomar. Debemos debatirlo a la vista de los últimos acontecimientos”, señala una fuente del PP.

Lo cierto es que desde las filas populares no niegan, además, que los input percibidos de sus propios votantes han remarcado la simpatía por esa moción de censura. Y es que el electorado de centroderecha en su conjunto ha reaccionado de forma clara en las últimas semanas frente a la tramitación de los indultos a los golpistas anunciada por los socialistas, los ataques continuos al Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, los desplantes e insultos a la Corona desarrollados por Moncloa o gestos con los etarras como el protagonizado por Sánchez al subrayar su pesar por la muerte del terrorista González Sola.

Y en el PP no ocultan que son conscientes de esa reacción de su propio electorado. Y de la conveniencia de debatir el voto ante la moción.

El portavoz de Vox en el Congreso de los Diputados, Iván Espinosa de los Monteros, explicó este pasado martes sus planes en esa moción de censura. Señaló que la tercera fuerza política del país la había registrado porque «nunca habíamos visto semejante ataque a nuestro marco constitucional». Así, la formación de Santiago Abascal señaló que «ha llegado el momento» de poner freno a la «violencia política» del Gobierno de Sánchez, que pretende «deslegitimar la Transición».

Espinosa de los Monteros, acompañado del diputado y líder de Vox en Cataluña, Ignacio Garriga, que defenderá la moción antes de la intervención del candidato, el presidente del partido, Santiago Abascal, señaló igualmente que con este Ejecutivo «el andamiaje constitucional está en peligro», de ahí la necesidad de esta moción. Vox se ha comprometido a la convocatoria de elecciones en caso de que prospere su iniciativa.

Garriga añadió en esa presentación que es una moción «por lealtad al pueblo español, por responsabilidad hacia todos nuestros compatriotas en un momento de emergencia nacional y de emergencia social». «Queremos ser recordados como aquéllos que hicieron todo lo posible para sacar al peor Gobierno en el peor momento», subrayó.

Vox ha denunciado igualmente que PSOE y Podemos «fundamentaron su gestión en la mentira cuando muchos estaban perdiendo la vida y otros su trabajo», en referencia a la crisis del coronavirus. Que este Gobierno «tiene la voluntad de asaltar todos los contrapoderes que existen al propio Ejecutivo», y que por eso aborda el «asalto a la Fiscalía, ataques a la Corona y paralización del control al Gobierno en el Congreso» durante la pandemia, donde también «vulneró derechos fundamentales bajo un estado de excepción encubierto».

«Un Gobierno cuyos miembros tienen clara vinculación con narcodictaduras y regímenes totalitarios, de ahí el bloqueo a las comisiones de investigación. Un Gobierno que quiere deslegitimar la Transición y quebrar la concordia nacional (con la nueva ley de memoria histórica). Que ha hecho de la violencia política su acción gubernamental», señaló también Garriga.

Esta es la quinta moción de censura en la Democracia. Tras haber sido presentado en el Registro de la Cámara baja, el texto se ha elevado a la Mesa del Congreso para su calificación y ser remitido tanto al presidente del Gobierno como a los portavoces de los distintos grupos parlamentarios.

La primera moción de censura de la democracia tuvo lugar en 1980, cuando el PSOE presentó una contra Adolfo Suárez, y, la segunda, llegó siete años después, en 1987, cuando Alianza Popular hizo lo propio contra Felipe González. Ninguna de las dos prosperó, como tampoco lo hizo la que, 20 años más tarde, impulsó Pablo Iglesias en 2017.

En concreto, en 1980, Felipe González logró el respaldo de 152 diputados (socialistas, comunistas, andalucistas y tres representantes del Grupo Mixto), frente al rechazo de 166 y la abstención de otros 21 –en la sesión se registraron 11 ausencias–. Es decir, el PSOE se quedó a 24 votos de conseguir la aprobación de la moción de censura.

Más lejos de la mayoría se quedó la moción de censura presentada por Alianza Popular contra Felipe González en 1987. El candidato de Alianza Popular, Antonio Hernández Mancha, cosechó el voto favorable de 66 diputados (Alianza Popular y Unión Valenciana), mientras que 195 votaron en contra (PSOE, Izquierda Unida y nacionalistas vascos) y 71 se abstuvieron (representantes de CDS y CiU, entre otros).

La tercera moción de censura, la de Pablo Iglesias contra Mariano Rajoy, celebrada en junio de 2017, también fue rechazada por 170 votos en contra (PP, Ciudadanos, UPN, Foro Asturias y Coalición Canaria), 82 a favor (Unidos Podemos, ERC, Compromís y EH Bildu) y 97 abstenciones (PSOE, PDeCAT, PNV y Nueva Canarias).

La última moción, la que permitió a Sánchez acceder a La Moncloa en junio de 2018, fue la única que prosperó al reunir 180 votos a favor (PSOE, Unidas Podemos, ERC, PDeCAT, PNV, Compromís, Bildu y Nueva Canarias) 169 en contra (PP, Ciudadanos, UPN y Foro Asturias) y 1 abstención, la de Coalición Canaria.