España
Denuncia que Sortu manipula su muerte

El PP pide al Gobierno Vasco que impida los homenajes al etarra muerto de infarto

El PP de Vizcaya ha pedido al Gobierno Vasco que impida los homenajes públicos al preso de ETA Kepa del Hoyo, quien falleció ayer de un infarto cuando practicaba deporte en la cárcel de Badajoz.

En un comunicado, la presidenta del PP de Vizcaya, Raquel González, ha criticado la «parafernalia» desplegada por la izquierda abertzale con motivo de esta muerte.

«Sortu, afirma, tergiversa la realidad hasta retorcerla y considera la muerte natural de un preso como un asesinato para hacer causa política contra el Gobierno central y el Estado de derecho».

Ha remarcado que el Gobierno Vasco «debe intervenir y no permitir» homenajes que son «ilegales» a la vez que ha destacado que «no hay nada digno en pertenecer a ETA, una banda terrorista culpable de más de 800 asesinatos».

Recuerda también que Kepa del Hoyo fue condenado a pena de cárcel por haber participado en el asesinato de los agentes de la Policía Nacional Daniel Villar, en 1997, y Modesto Rico, en 1998, entre otras acciones terroristas.

Raquel González ha criticado, asimismo, que el municipio vizcaíno de Galdakao, donde residía el preso fallecido, haya amanecido hoy con carteles y pintadas en su honor, así como que el alcalde de la localidad, del PNV, «haya promovido una declaración oficial de condolencia a la familia del recluso» y «se haya prestado a facilitar los trámites para su traslado a Euskadi».

El entorno de ETA trata de sacar rédito

Este lunes, tras conocerse su fallecimiento, representantes de la izquierda abertzale como el terrorista Arnaldo Otegi, trataban de utilizar su muerte con fines políticos denunciando que el asesino del Hoyo había muerto a más de 700 kilómetros de su casa, es decir, del País Vasco.

Una afirmación que fue rápidamente desmentida ya que Kepa del Hoyo falleció en la cárcel de Badajoz, donde estaba cumpliendo su pena por asesinar al menos a dos personas. El etarra no era natural del País Vasco como trataba de insinuar el terrorista Otegi si no que nació en el pueblo extremeño de Almendralejo, a pocos kilómetros de la cárcel.