España
CATALUÑA

Una plaga de chinches se extiende por dos cárceles catalanas

La Dirección General de Asuntos Penitenciarios ha llevado a cabo un plan de desinfección sin erradicar las causas de la plaga

El Centro Penitenciario Abierto 2 de Barcelona ha clausurado seis celdas cerradas por la proliferación de chinches

Una plaga de chinches ha sembrado el caos en dos centros penitenciarios de Cataluña y ha puesto en riesgo la salud de los trabajadores. La proliferación de estos insectos ha provocado que hasta una decena de celdas de distintos módulos hayan tenido que ser aisladas. El inicio de esta pandemia se debe a que la Dirección General de Asuntos Penitenciarios permite a los presos la acumulación de alimentos en las celdas; toleran un exceso de ropa y enseres personales dentro de las celdas.

El centro penitenciario de Quatre Camins en Barcelona padece los estragos de una plaga de chinches desde hace varias semanas. La Dirección General no ha llevado a cabo un plan integral que actúe sobre el origen del problema; solo ha aplicado tratamientos de desinfección insuficientes. Esto ha provocado que los trabajadores de la prisión se hayan visto afectados y pongan en riesgo su salud y la de sus familiares.

Este centro no es el único que sufre los efectos de las chinches. A principios de julio, la Dirección General de Asuntos Penitenciarios recibió una denuncia en relación con la grave situación de insalubridad que estaba atravesando el Centro Penitenciario Abierto 2 de Barcelona.

Tal y como se ha conocido, esta institución penitenciaria aprobó por primera vez el cierre de una de sus celdas el pasado 17 de junio y, lejos de controlarse, el problema fue agravándose progresivamente hasta obligar al cierre de ocho celdas a fecha de 1 de julio. En la actualidad permanecen seis celdas cerradas.

Según ha conocido OKDIARIO, desde la última fecha mencionada se ha llevado a cabo un plan de labores de limpieza y tratamientos de desinsectación, pero la plaga no remite.

Una decena de celdas infectadas de chinches

El problema de que desde la Dirección General no sean capaces de poner fin a esta plaga de chinches es que será necesario clausurar más dependencias de la prisión. Esta situación provocará que el centro se encuentre con serias dificultades para reubicar a los internos, así como comprometer el normal funcionamiento del penal y de sus trabajadores.

En Quatre Camins, los numerosos tratamientos, inspecciones y actuaciones llevados a cabo en las últimas semanas evidencian la dimensión de la infestación.

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) advierte de que esta problemática afecta directamente a la salud laboral. Los trabajadores están expuestos diariamente a picaduras y existe el riesgo de que la plaga pueda extenderse a otras dependencias e incluso trasladarse a sus domicilios, además del perjuicio que supone para la población reclusa.

Para CSIF, la aparición de casos en distintos centros penitenciarios demuestra que no se trata de episodios aislados, sino de un problema que requiere una respuesta coordinada por parte de la Administración. La higiene, la salubridad y la seguridad de trabajadores e internos no pueden quedar supeditadas a actuaciones puntuales.