La OTAN se anticipa a la llegada de Trump y aparta a Sánchez de la cadena de decisión por «moroso»
España se quedó fuera de la reunión de esta semana sobre Ucrania y en el Ejército avisan: "Es lo que viene"
El Gobierno de Pedro Sánchez se enfrenta a tiempos difíciles en su relación con la OTAN. Esta misma semana, la Alianza dejó a España fuera de una reunión determinante sobre el futuro de Ucrania, una minicumbre para preparar la posición común de la OTAN ante la inminente llegada al poder del presidente elector de Estados Unidos, Donald Trump. Sánchez ni recibió la convocatoria para esa cumbre, y en Defensa ya asumen que la ausencia marca lo que le espera al Gobierno con una Alianza en la que España ocupa desde este verano el puesto de cola en gasto militar. Incluso por debajo ya de Luxemburgo, histórico colista que ni siquiera tiene ejército como tal.
El secretario general de la OTAN, el holandés Mark Rutte, fue en su día uno de los primeros ministros más beligerantes con Sánchez por los incumplimientos en el aumento de gasto sobre el umbral del 2% del PIB. La relación de Rutte y Sánchez siempre ha sido muy difícil, como atestiguan en Moncloa y en Defensa. Desde su llegada a la Alianza parecía, dicen, que las aguas se habían calmado. Pero con la última decisión de dejar fuera a Sánchez de esa minicumbre sobre Ucrania y Trump, en Defensa se han confirmado las sospechas sobre lo que viene.
Fue el pasado miércoles cuando los líderes de Alemania, Italia, Reino Unido, Francia, Polonia, Dinamarca y Países Bajos, junto a la Comisión Europea, mantuvieron un encuentro en Bruselas. España, que fue anfitriona de la cumbre de 2022 que marcó la hoja de ruta sobre Ucrania, ni fue invitada.
No cabe duda en Defensa sobre los motivos de este plantón, tal y como asumen fuentes de este departamento a OKDIARIO: «Entra dentro de lo esperado». Vinculan la no invitación a la débil posición que España tiene frente a la OTAN en cuestión de gasto militar. «Debemos acostumbrarnos a que se deje fuera a España del círculo más alto de decisión», explican.
A la cola del gasto
En el Gobierno de Pedro Sánchez ya asumieron que venían curvas en la relación de España con la OTAN cuando llegó Rutte a la secretaría General, pero lo confirmaron aún más tras las elecciones estadounidenses. Será en enero cuando Donald Trump vuelva a la Casa Blanca y la nueva administración vuelva a imponer sus férreas normas presupuestarias a la Alianza Atlántica. Uno de los frentes contra los que se mostró inflexible Trump en su primer mandato fueron los incumplimientos de varios aliados OTAN en materia de gasto militar, ya que ni siquiera llegaban al 2% del PIB. Cuatro años después, España sigue ya no igual, sino peor: terminará 2024 con un 1,28% del PIB en gasto militar, a la cola de la OTAN y siendo superada incluso por Luxemburgo, histórico colista que ni siquiera tiene ejército como tal.
«No hay margen de maniobra». Así lo admiten fuentes gubernamentales cuando se les pregunta si existe algún tipo de plan o estrategia para mejorar las cifras de gasto militar en España antes de que llegue la siguiente cumbre de la OTAN, que se celebrará en La Haya (Países Bajos) en junio de 2025. La primera a la que acudirá el reelegido Donald Trump y, posiblemente, el primero de los encuentros con Pedro Sánchez en esta nueva era estadounidenses.
En Moncloa se ha asumido que, sin Presupuestos Generales del Estado, no hay ningún tipo de posibilidad de elevar los umbrales de gasto para, por lo menos, recortar alguna posición y no llegar a la cola de la OTAN. Habrá problemas en la cumbre de 2025, admiten abiertamente. No sólo con Trump, que metió a España en el grupo de los «morosos» que no cumplen sus compromisos de gasto, sino también con la propia OTAN: se espera que se eleve el listón exigido aún más. El presidente norteamericano, mientras, amenaza con no defender a aquellos países que incumplan sus compromisos financieros con la Alianza
Faltan 11.600 millones
España se comprometió en 2014, durante la cumbre de Gales, a alcanzar el horizonte del 2% del PIB en gasto militar para 2024. El compromiso ha fracasado estrepitosamente, a pesar de que otros países sí lo han alcanzado. Sólo Croacia, a las puertas del aprobado con un 1,81%, Portugal, Italia, Canadá, Bélgica, Luxemburgo, Eslovenia y España no lo cumplen. El problema de España, además, es que para recortar ese 0,78% del PIB que le separa del 2% debería inyectar a sus presupuestos de defensa unos 11.687 millones (cogiendo de referencia el PIB de 2023). Una cifra inasumible.
El problema de ello, explican fuentes militares consultadas por OKDIARIO, es que el objetivo del 2% «ya ha caducado». Ya no es suficiente, más aún en el escenario actual de la guerra de Ucrania y con la OTAN reviviendo una segunda Guerra Fría con Rusia. El nuevo horizonte, que se planteará en esa cumbre de 2025, será del 2,5%. Es decir, el doble prácticamente de lo que se gasta hoy en día.
Lo último en España
-
EL CGPJ pide reforzar los juzgados de guardia y de violencia contra la mujer en Ceuta tras la invasión
-
El Rey Juan Carlos planteó a EEUU en 1979 la posibilidad de entregar Melilla a Marruecos
-
Un brote de sarna afecta a una veintena de militares desplegados en Ceuta tras la invasión
-
‘Barbie Gaza’ reaparece en Ceuta en un Audi de alta gama para repartir comida entre los inmigrantes ilegales
-
La «normalidad» en Ceuta 19 días después de la invasión: los inmigrantes ilegales ya okupan viviendas públicas
Últimas noticias
-
Rodri en su presentación: «El Barcelona es un referente por su fútbol y sus valores, fue mi primera opción»
-
Nuevo susto tremendo de Musiala: se desmaya por segunda vez en dos partidos consecutivos
-
Disparate en el Barcelona: no tienen entrenador en pretemporada porque se va con la selección de Eslovenia
-
EL CGPJ pide reforzar los juzgados de guardia y de violencia contra la mujer en Ceuta tras la invasión
-
El Barcelona hace el vacío a De Jong y le quita la capitanía como forma de presión: Raphinha llevará el brazalete