España
ACTIVISMO CONTRA ISRAEL

El Museo Reina Sofía denunciado tras varios episodios de racismo y activismo político contra Israel

La expulsión de tres del Museo Reina Sofía destapa un patrón de activismo político contra Israel

  • Marta Torres
  • Corresponsal internacional. He escrito en La Razón, El Mundo, Wall Street Journal Edición Américas.

La Asociación Coordinadora de Organizaciones Judías en España (ACOM) ha anunciado este lunes 16 de febrero que emprenderá acciones legales contra el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, al considerar que la institución ha incurrido en una conducta reiterada de instrumentalización política, discriminación indirecta y posible promoción de narrativas de odio hacia el Estado de Israel y el colectivo judío-israelí, desde un centro público financiado con fondos de todos los españoles. La decisión se ha anunciado después de que se expulsase del Museo Nacional de Arte Reina Sofía, que depende del Ministerio de Cultura, el pasado sábado 14 de febrero a tres ancianas judías, por llevar banderas de Israel.

Las medidas legales se dirigirán tanto contra la institución como contra su director, Manuel Segade, quien tiene la responsabilidad ejecutiva y de supervisión sobre la programación, los actos organizados en las instalaciones del museo y el cumplimiento de los deberes legales de neutralidad y objetividad que corresponden a toda entidad de derecho público.

La denuncia enfatiza que una institución pública no puede convertirse en plataforma de activismo sectario y que la libertad artística no ampara la discriminación ni la vulneración de derechos fundamentales. La neutralidad de los poderes públicos es un imperativo legal, y cualquier desviación de esta obligación constituye un incumplimiento grave.

Antecedentes señalamiento político

Según ha explicado ACOM en el comunicado donde anuncia acciones legales, se ha explicado que el incidente no ha sido un hecho aislado. El Museo Reina Sofía ha mantenido patrones reiterados de activismo político y señalamiento colectivo, que han generado críticas tanto nacionales como internacionales:

Según ACOM, estos antecedentes reflejan una persistencia en la promoción de narrativas de victimización y responsabilización colectiva, que ponen en entredicho la función pública y neutral del museo.