España

Los Mossos a los manifestantes: «Abrid la barricada una hora y ya si eso la volvéis a cerrar»

La huelga separatista en Cataluña no ha sido secundada prácticamente por nadie. Pero ha tenido cierta repercusión, básicamente, porque los violentos se han encargado de taponar las arterias de entrada a las grandes ciudades.
Los Mossos, dirigidos ya por el Ministerio del Interior, actuaron con una orden clara de cautela.

Esa orden implicaba «no regalar fotografías de cargas policiales a los manifestantes», bajo el argumento de no repetir las imágenes que se dieron en el referéndum ilegal del 1 de octubre.

Fuentes de la propia policía autonómica han reconocido a OKDIARIO que las instrucciones con las que acudieron los Mossos incluían la «negociación» con los manifestantes y los piquetes.

Y dentro de esa negociación iba incluido el deseo de que «se pactase» el levantamiento de las barricadas a determinadas horas aceptando que posteriormente se volviesen a cerrar las carreteras utilizando las mismas barricadas.

«Abrid la barricada una hora, que pase gente, y ya, si eso, la volvéis a cerrar luego otra hora». Frases cómo está y negociaciones cómo está se escucharon ayer por parte de los Mossos intentando convencer a los separatistas de que permitiesen el tráfico por determinadas carreteras para evitar que la huelga fuese total.

Eso sí, evidentemente, con esas ofertas los propios agentes de la policía autonómica sabían perfectamente que no iban a poder garantizar el flujo habitual y correcto hacia sus puestos de trabajo de los usuarios de los coches y de los trabajadores.

Fue la política por la que se optó para asegurar un cierto control de la huelga sin provocar más  incidentes, a causa del impacto que han tenido para la imagen de España las fotografías de las cargas policiales que tuvieron que efectuar policías y guardias civiles el día del referéndum ilegal del 1 de octubre al verse cercados por los separatistas.

Fuentes de los Mossos han reconocido a este diario la práctica de la negociación porque consideran que era mejor «no agitar» el ambiente, teniendo en cuenta la cercanía de las elecciones del 21 de diciembre.
Las mismas fuentes señalan que no se trata de un protocolo excepcional en situaciones como la que se está viviendo en estos momentos.

Todo lo contrario, aseguran que se trata de una práctica habitual en situaciones en las cuales una tensión o estrés extra puede provocar situaciones no deseadas para nadie.