Montero le hizo perder a la Junta de Andalucía 14.200 millones infringiendo 100 veces las leyes presupuestarias
Con esa hoja de servicios, ahora promete como candidata del PSOE "sanear las cuentas" del Gobierno andaluz
La socialista María Jesús Montero provocó un agujero de 6.700 millones de euros en la Sanidad andaluza

No hace ni un mes que María Jesús Montero, ya en plena carrera hacia las elecciones andaluzas del próximo 17 de mayo, se presentó como la candidata idónea para gobernar la región porque –dijo– con ella estará garantizado el rigor en las cuentas públicas, «sanearlas». «Es posible sanear las cuentas y reforzar el Estado de bienestar, y así lo haremos en Andalucía a partir del 17 de mayo», dijo dándose por vencedora pese a que todas las encuestas apuntan a que será gran perdedora ante la holgadísima mayoría de votos que cosecharán PP y Vox. Con todo, lo más chocante de la frase no es que se arrogue una victoria imposible, sino que presuma de sus dotes de gestión presupuestaria después de haber hecho perder a las arcas andaluzas más de 14.200 millones de euros en los menos de cuatro años que estuvo al frente de la Consejería autonómica de Hacienda, según consta en documentos económicos oficiales recopilados por OKDIARIO.
Y todo ello, además, infringiendo en un centenar de ocasiones las leyes y normas presupuestarias y contables, según los informes auditoría –igualmente oficiales– que se realizaron a las cuentas que dejó la hoy candidata andaluza del PSOE y que también han sido recopilados por este diario.
María Jesús Montero fue puesta al frente de la Hacienda de Andalucía el 9 de septiembre de 2013. Permaneció hasta el 6 de junio de 2018, cuando Pedro Sánchez, nada más llegar a La Moncloa tras la moción de censura a Mariano Rajoy, la eligió para dirigir el Ministerio de Hacienda. La selección chocaba con el descalabro de las cuentas andaluzas que se había producido cuando ella las manejó.
Pérdidas desorbitadas año tras año
Según estos documentos oficiales, en 2014 el balance de la Junta de Andalucía anotó unas pérdidas netas de 3.688,38 millones de euros. Al año siguiente, los números rojos ascendieron a 3.390,75 millones. En 2016 alcanzaron los 2.201,99 millones. En 2017 endosó al balance contable de la Junta de Andalucía unos números rojos de 3.907,60 millones. Y en 2018 las pérdidas fueron de 1.933,56 millones de euros, de los que la mitad pueden adjudicársele a Montero en tanto que estuvo al frente de la Consejería andaluza de Hacienda prácticamente medio ejercicio, hasta el 6 de junio de aquel año.
En esos cuatro años y cinco meses, por tanto, la gestión de la hoy candidata socialista a presidir el Gobierno andaluz provocó unas pérdidas netas a las arcas autonómicas de 14.155,22 millones. A eso hay que sumarle la parte de responsabilidad que tuvo en los 3.467,65 millones que la Junta perdió en 2013, año en el que Montero fue consejera de Hacienda durante los cuatro últimos meses de aquel ejercicio. En total, por tanto, la hoja de servicios de la hoy candidata socialista de Andalucía exhibe un dato demoledor: haber sido la responsable directa de la gestión presupuestaria que dejó en las arcas públicas de los andaluces unas pérdidas de más de 14.200 millones de euros en sólo 57 meses. A un ritmo de 8 millones de euros de agujero cada 24 horas.
Irregularidades a gogó
Las auditorías realizadas por la Cámara de Cuentas de Andalucía sobre esa gestión de Montero al frente de la Hacienda andaluza son igualmente relevantes al recoger un centenar de infracciones a las leyes presupuestarias y a las normas contables. Sólo entre 2015 y 2017, sus cuentas escondieron al menos 83 anomalías de relevancia suficiente como para que los auditores las hicieran constar en sus informes sobre la contabilidad de la Junta de aquel trienio. Exactamente, 37 incumplimientos y 46 «incorrecciones e incidencias» de calibre.
Entre los reiterados incumplimientos, el excederse reiteradamente en el límite máximo de gastos que tenía permitido. Además de, por ejemplo –entre otras anomalías–, no incluir en los estados contables oficiales las cifras de todos los entes que dependían de la Junta de Andalucía, no realizar «una adecuada valoración del eventual impacto» de las numerosas modificaciones presupuestarias que llevó a cabo, esconder las cuentas de diversos organismos al escrutinio de los inspectores de la Junta y encargar su auditoría a empresas externas, o justificar gastos sin controlar el cumplimiento efectivo de los fines para los que se realizaban esos desembolsos de dinero público, que a menudo se justificaban a partir de previsiones notoriamente irreales.
Desbarajuste económico en Sanidad
María Jesús Montero llegó a la Consejería de Hacienda tras haber dejado un desolador balance económico al frente de la Sanidad andaluza. Como destapó en su día OKDIARIO, durante los años que fue consejera de Sanidad, de abril de 2004 a septiembre de 2013, la socialista Montero provocó un agujero de 6.700 millones de euros en el sistema sanitario público de Andalucía: acumuló 6.000 millones en facturas impagadas, que originaron otros 700 millones en intereses de demora.
María Jesús Montero formó parte del Gobierno socialista de Andalucía coincidiendo, además, con la trama fraudulenta de los ERE, el mayor caso de corrupción destapado hasta la fecha en la historia democrática de España.