Malestar en la cúpula del Ateneo con Luis Arroyo: «Se comporta como Franco y su apoyo a Zapatero nos está destrozando»

El Ateneo de Madrid vive un creciente malestar interno con la gestión de su presidente, Luis Arroyo Martínez, a quien un sector cada vez más amplio de socios reprocha haber convertido la histórica institución en un altavoz del sanchismo. El descontento no procede de un único flanco ideológico: fuentes consultadas por OKDIARIO, conocedoras del funcionamiento de la casa, subrayan que la crítica une a ateneístas de izquierda y de derecha, «comunistas, ateos, católicos», frente a la deriva personalista —»se comporta como Franco»— de quien también ejerce como portavoz del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.
«Lo que sí estamos de acuerdo es que lo está utilizando como instrumento propagandista», resumen las mismas fuentes, que insisten en separar la figura del presidente de la institución que dirige: «El Ateneo no es Luis Arroyo». El reproche de fondo es que Arroyo «se lo está politizando» y que ejerce un papel «demasiado» personalista, impulsando actos «que él da el consentimiento, pero que no están aprobados por secciones», el órgano plural que, según el reglamento de 1884 que todavía rige la entidad, debe diseñar la programación. La sensación que recorre la casa, denuncian, es que su presidente «no tiene muchos límites» y que «eso lo opina todo el mundo».
Entre los episodios que han colmado la paciencia de los socios figuran la ovación tributada al fiscal general del Estado en la sede de la entidad y los llamados Desayunos del Ateneo, por los que han desfilado cargos del Ejecutivo como el ministro Óscar Puente. Las fuentes consultadas por OKDIARIO lamentan que, en esa agenda, prácticamente el único invitado ajeno a la izquierda haya sido Iván Espinosa de los Monteros, lo que a su juicio evidencia el desequilibrio. «Que tengan el espacio y el micrófono los ministros del Gobierno de Sánchez, es que es una vergüenza, porque esto no es el Ateneo», denuncian.
Arroyo es presidente de la Junta de Gobierno del Ateneo desde 2021 y fue ratificado el pasado 28 de mayo de 2025, tras ganar las elecciones ateneístas como cabeza de lista de la plataforma Grupo 1820, una candidatura que en su origen reunió a socios de muy distinta procedencia con el lema de «recuperar la luz del Ateneo». Cuando Arroyo accedió a la presidencia, la institución arrastraba años de abandono: «Estaba totalmente abandonado», recuerdan las fuentes consultadas por OKDIARIO, que describen una casa sin apenas programación de interés y con servicios tan básicos como la cafetería cerrados.
Con su liderazgo, admiten, el Ateneo «ha dado una vuelta increíble», recuperando actividad, pluralidad inicial y vida cultural. «Luis es un tío que lucha mucho», concede una de esas voces, que reivindica además su papel a la hora de devolver relevancia pública a la bicentenaria corporación e impulsar iniciativas como el nombramiento de ex presidentes del Gobierno como ateneístas, pensado para reforzar su condición de lugar de encuentro y debate.
Ese reconocimiento, sin embargo, no frena el malestar. Preguntadas por si el papel de Arroyo como portavoz de Zapatero perjudica al Ateneo, las fuentes consultadas por OKDIARIO responden con rotundidad que su actividad «está perjudicando a la causa claramente». El temor de los socios es reputacional: «Se está dando una imagen fuera, como de una extensión del Gobierno o del PSOE, que no es real». Las mismas voces advierten de que esa percepción ya está retrayendo a potenciales socios de perfil liberal o conservador, reacios a integrarse en una casa marcada por la etiqueta sanchista.
Frente a esa deriva, los socios se organizan. Las fuentes consultadas por OKDIARIO confirman que de cara a las elecciones a las secciones previstas para octubre se prepara un frente que aglutina a varias agrupaciones —entre ellas el Grupo 1820, una plataforma de liberales y otra de europeístas— con el objetivo de «ponerle límites» a Arroyo. El mensaje que recorre la Docta Casa es nítido: «El Ateneo no tiene sentido sin pluralidad» y «los que mandan son los socios».