Leire se jactó de que el nuevo DAO lo iba a poner ella porque tiene acceso al «one del partido y del Gobierno»
Un ex comandante grabó dos reuniones en las que Leire ofreció cargos, abogados y purgas a cambio de información contra la UCO
Leire Díez afirmó ante el ex comandante de la Guardia Civil Rubén Villalba que el próximo director adjunto operativo de la Guardia Civil lo iba a nombrar ella, porque tenía acceso al «one del partido» y al «one del Gobierno» en clara referencia a Pedro Sánchez.
Así consta en en el sumario del caso de las cloacas del PSOE al que ha tenido acceso OKDIARIO. Ahí cosnta el acta de la declaración de Villalba este 28 de mayo de 2026 en la Comandancia Tres Cantos. Villalba levantó acta de ambas reuniones y las ha aportado al juzgado.
Las declaraciones forman parte de un conjunto de 16 actas recogidas por agentes de la UCO entre el 27 y el 29 de mayo de 2026, que documentan una presunta red destinada a desacreditar las investigaciones de la UCO, modificar declaraciones judiciales y recabar información comprometedora sobre mandos del cuerpo.
Leire Díez y la UCO
Villalba ha declarado que la semana anterior al 10 de marzo de 2025, Díez le hizo llegar, a través de un intermediario, descrito como colaborador de la Jefatura de Información de la Guardia Civil, su interés en reunirse con él. Tras consultarlo con sus abogados, Villalba accedió. La reunión se celebró en un bar de Leganés conocido como El Embarcadero, con medidas de seguridad perimetral, cacheos y retirada de teléfonos móviles.
En esa primera reunión, que se prolongó durante casi tres horas y media, Leire Díez se presentó como alguien con vínculos con «los de arriba» o «los de arriba del Gobierno».
A continuación expuso que todas las causas judiciales relacionadas con el sector de los hidrocarburos tenían elementos comunes: la intervención del teniente coronel Antonio Balas, la UCO como fuerza instructora, y una supuesta «connivencia de la UCO con la mercantil Repsol para torpedear la competencia en ese sector».
El objetivo de Leire Díez, según Villalba, era obtener «información comprometedora sobre la Guardia Civil, en general, si bien prestando especial interés en la UCO y determinados agentes», entre ellos el teniente coronel Balas, el capitán Juan Vicente Bonilla, el coronel Manuel Sánchez Corbí y el propio DAO.
Para canalizar esa información, Leire Díez le propuso tres vías: reunirse con la Fiscalía, declarar ante agentes de la Policía Nacional como testigo protegido, o actuar como «asesor de la directora general de la Guardia Civil» para proporcionarle información directamente. Díez añadió que «la directora de la Guardia Civil estaba esperando el feedback de dicha reunión».
A cambio, Díez le ofreció recuperar su reputación y un puesto de responsabilidad, descartando mejorar su situación procesal. También le propuso un posible destino en la embajada de Roma, si bien reconoció que podría «provocar un mayor problema de cara al desgaste de su reputación».
La purga en la Guardia Civil
Díez describió ante Villalba su plan para la Guardia Civil con una franqueza que el declarante califica de inusitada, es decir, completamente fuera de lo común. Según Villalba, Díez explicó que había «un plan inicial para ir contra la Guardia Civil que consistía en entrar como un elefante en una cacharrería», pero que ella consideraba mejor «seleccionar determinados objetivos e ir contra ellos». Una vez seleccionados, Díez llevaría a cabo lo que ella misma denominó una «purga».
En la segunda reunión, celebrada el 26 de marzo de 2025 en el mismo establecimiento y con las mismas medidas de seguridad, Díez fue más explícita sobre su poder.
Afirmó tener acceso al «one del partido» y al «one del Gobierno», y aseguró que «el próximo DAO de la Guardia Civil lo iba a poner ella». También introdujo dos nuevos nombres: el teniente coronel Basilio Luis y el fiscal Jose Grinda, de quienes decía necesitar información.
Francisco Ortega Fernández, técnico de Correos que actuó como intermediario y estuvo presente en ambas reuniones, ha confirmado en su propia declaración que Díez Castro hablaba sistemáticamente en plural, usando expresiones como «¿cómo te podemos ayudar?», y que mencionó expresamente tener «muy buena relación personal con la directora general de la Guardia Civil [Mercedes González, periodista como Leire y ex concejal del PSOE en Madrid y ex líder del PSOE en la capital] y con el PSOE».

El cambio de abogado
En ambas reuniones, Leire Díez presionó a Villalba para que abandonara a sus abogados del despacho Choclán, que también representaba a Víctor de Aldama.
Le ofreció tres opciones: Ismael Oliver, José Aníbal y Jacobo Teijelo. Descartó a los dos últimos por exceso de trabajo y señaló a Oliver como la mejor opción, argumentando que así «podría coordinar su defensa con la de Koldo». Le dijo además que «por el dinero no se preocupara, que ella se haría cargo».
Villalba no aceptó ninguna de las propuestas. Días después de la segunda reunión, le hizo llegar un mensaje a Díez Castro indicándole que «no volvieran a contactar con él ni a hacerle llegar mensaje alguno, ya que lo único que habían hecho hasta el presente era hacerle perder el tiempo sin ninguna propuesta clara más allá de presionarle para que les diera información sobre mandos de la Guardia Civil».
Una nota interna del Departamento de Investigación Económica y Anticorrupción de la UCO, fechada el 29 de abril de 2025, ya había alertado a la cadena de mando de que Díez «presume de tener un control sobre la cúpula directiva de la Guardia Civil y, de forma concreta, sobre su directora general», y que Santos Cerdán estaría detrás de la estrategia. Esa nota tardó nueve días en llegar al DAO y hasta ahora aparentemente no había sido comunicada a la autoridad judicial ni fiscal.
Alguien que dice poder nombrar al número dos operativo de la Guardia Civil, diseñar purgas internas y pagar defensas jurídicas sin identificar la fuente del dinero se reunió dos veces con un mando investigado en un bar de Leganés. Y quedó grabado todo. El sumario tiene ahora esas grabaciones.